
Rosa Elena Cruz Maldonado, coordinadora de la Estrategia de Nutrición de la Dirección de Salud, informó que la mala alimentación en la gestante puede ocasionar malformaciones en el feto, partos prematuros, abortos espontáneos, retardo en el crecimiento intrauterino y déficit de peso del bebé al nacer.
“La ingestión de alimentos en la embarazada es la vía de entrada de los nutrientes al feto; por lo tanto, el estado nutricional adecuado de la mujer al comienzo y durante el embarazo es el requisito más importante para que exista un recién nacido, y posteriormente un niño y un adulto saludable”.
Por último, según el Sistema de Información del Estado Nutricional (SIEN), durante el año 2010 se detectó 4,697 gestantes con desnutrición, cifra inferior a la presentada en el año 2009 que fue de 5,116 casos con este daño nutricional.