La ciudad inglesa de Bath tiene una manera espectacular para deshacerse de la basura.
Alimentados por energía solar, estos 26 contenedores instalados alrededor de la ciudad son una versión mejorada de la papelera de calle convencional y los residuos arrojados son comprimidos para que sea más fácil eliminarlos después.
Usa de dos sensores de volumen que desencadenan un compactador cuando los residuos alcanza un determinado nivel dentro. Con un precio de 1.000 euros cada uno, se espera que estos contenedores ayuden a Bath ha a ahorrar cerca de £ 30.000 al año.