
Cuando se plantea realizar un tratamiento balneario, es preciso conocer algunos datos útiles en relación con el tiempo recomendado de duración del mismo.
En los estudios realizados hasta ahora, se estableció que el tiempo mínimo de tratamiento crenotarápico era de 9 días para obtener una mejoría física, aunque si se continúa hasta los 14 días, los beneficios se multiplican por dos. Para ello se hicieron mediciones en orina de sustancias reactivas al ácido Tiobarbitúrico
(TBARS), como exponente del equilibrio oxidativo, siendo el efecto crenoterápico terapéutico (ET) la diferencia entre el estado oxidativo basal y el de las mediciones realizadas al 9º y 14º día.
UTILIZACIÓN
Las aguas sulfuradas pueden ser utilizadas por todas las vías de administración, toda vez que si el azufre en ingestión se comporta como irritante, en su forma bivalente y a las grandes diluciones en que se encuentra en las aguas mineromedicinales, es perfectamente tolerado y se absorbe fácilmente sin determinar alteración alguna.
El azufre bivalente reducido puede ser absorbido por todas las vías, puede atravesar la piel y las mucosas e, incorporado al organismo por una u otra vía, alcanza el torrente circulatorio y es distribuido hasta los tejidos.
Entre las principales acciones farmacodinámicas de las aguas sulfuradas figuran las dependientes de la capacidad oxidoreductora del azufre bivalente, lo cual ejerce una acción antitóxica indiscutible en el hígado y otros órganos.
Es importante igualmente la acción sobre determinadas funciones metabólicas, como acredita el aumento de los productos del catabolismo proteico, en particular de la urea y del ácido úrico en la orina.
APLICACIONES
En las afecciones de las vías respiratorias y otorrinolaringológicas, sería la segunda indicación en frecuencia después de la patología reumatológica en adultos, y la primera en niños.
Sus efectos son mucolíticos, fluidificantes -disminuyen la viscosidad de las secreciones-,vasoactivos en el corion submucoso -estimulan el parasimpático-, antiinflamatorios, antisépticos, eutróficos con activación del recambio celular, activan mecanismos de defensa con proliferación de plasmocitos y disminución de Ig E total -favorecen los movimientos ciliares por su Ph ligeramente alcalino- y citoprotectores frente a procesos oxidativos tóxicos por captación de radicales libres oxigenados con el hidrogeno sulfurado.
De forma general, nuestras aguas sulfuradas están indicadas en afecciones recidivantes, catarros, supuraciones prolongadas e inflamaciones crónicas de tipo hipertrófico y purulento, también en estados alérgicos con infección permanente.
Cuanto mas intenso es el estado reactivo de la enfermedad, más suave ha de ser el tratamiento termal.
En afecciones de la piel, el azufre y los derivados sulfurados estimulan la proliferación celular, lo cual favorece la cicatrización. Además el azufre, por sus efectos vasculares, combate el edema y el prurito y mejora el trofismo cutáneo. Se comporta como queratolítico ó queratoplástico.
En afecciones reumatológicas, los efectos en este campo no son inmediatos, pero pueden tener efectos sedantes, analgésicos, relajantes antiespasmódicos, descontracturantes y normalizadores tanto neurovegetativos como vasomotores.
Al ser sulfuradas, tienen un especial tropismo por las estructuras articulares, en especial por el cartílago, y se fijan en los mucopolisácaridos del tejido conjuntivo.
Ejercen efecto regulador en la vascularización y las secreciones, son antiálgicas y antitóxicas y activan procesos de oxido-reducción.
Se ha llegado a demostrar que el efecto antioxidante de las aguas minero-medicinales ricas en azufre es tal que la disminución de los productos de lipoperoxidación (como marcador de envejecimiento) producida tras el tratamiento balneario retrasa claramente el envejecimiento fisiológico, sin diferencia de sexo y edad.
Se sabe que los radicales libres producen modificaciones que repercuten en el periodo vital de las células, mediante peroxidación lipídica, con cambios en las membranas de las mitocondrias y lisosomas, así como en moléculas de larga vida como colágeno, elastina y material cromosómico.
Las aguas sulfuradas disminuyen la eliminación urinaria de productos de lipoperoxidación, presumiblemente a través de la absorción de azufre, componente de los grupos tioles que son antioxidantes.
El azufre en forma de SH2 se absorbe por vía tópica y en el caso de las aguas sulfatadas, SO4, la máxima absorción es por vía digestiva.
Nota publicada en laeco.net