Una niña egipcia de 13 años murió la semana pasada luego ser sometida a una mutilación de clítoris, mejor conocida como la ‘castración femenina’.
Según la doctora responsable de la operación, Fathiya Ahmad, quien fue detenida por la justicia egipcia, la familia de la menor la enterró sin permiso legal y las autoridades recién se enteraron cuando recibieron una llamada a la línea telefónica abierta para frenar los casos de ablación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre 100 a 140 millones de mujeres fueron sometidas a la ablación, una práctica prohibida en casi todo el mundo. Aproximadamente tres millones de niñas están en riesgo de ser sometidas a esta clase de operaciones.