
Lindsay Lohan, en vez de intentar ahorrar, no para de gastar dinero en tiendas de lujo y fiestas exclusivas, dos actitudes que la arruinan aún más.
“Ya le han anulado una de sus tarjetas hace unas semanas y la otra no tardará mucho en ser anulada también. No sé lo que pasara cuando esto ocurra”, afirma preocupada una persona cercana a la actriz de 23 años, cuya deuda podría superar los 600.000 euros.
Lindsay Lohan quiere poner fin a esta situación y parece estar dispuesta a recibir asesoría de parte de una de las compañías que le brinda crédito para que así pueda ir saldando sus deudas. Pero si al final no consiguiera pagarles ya han avisado que la demandarán.
FUENTE: Lavozlibre.com