¿Debes contarle todo o es bueno que te guardes cosas para ti? La realidad es que la intimidad implica que también tengas tu propio espacio para ti, tus pensamientos y tu individualidad. Es decir, no es bueno contarle todo a la pareja, del mismo modo, que tampoco le cuentas todo a un amigo, ni tampoco a tu madre. Al final, tú decides qué te apetece compartir y poner en común. Pero está claro que cualquier persona tiene aspectos íntimos que no comparte con nadie.
El debate de si se debe contar todo o no a la pareja es más difícil de tratar cuando hablamos de temas tan delicados como una infidelidad. ¿Se debe confesar un acto de ese tipo a la otra persona si no lo ha descubierto por sí misma?En este sentido, muchos expertos apuestan por la sinceridad como la base de una relación de amor. Y la verdad también funda el respeto que tienes a la persona que comparte su vida contigo.
San Valentín se celebra todos los días, así que intenta que, al igual que triunfa el amor ese día, también triunfe el resto del tiempo.
Además, puede que haya algunos temas que te sientas más cómodo hablándolos con otra persona, por ejemplo, con un buen amigo. A veces, una persona ajena a la pareja también puede ser muy positiva para tratar ciertas cuestiones con objetividad. Por ejemplo, podrás desahogarte después de haber tenido una pelea con tu pareja.
La amistad aporta complicidad y comprensión mutua. Es mejor que en el seno de una pareja no existan secretos importantes. La falta de comunicación y la ausencia de palabra puede derivar incluso en la crisis que para ser resuelta puede ser positiva una terapia de pareja.