
Por: Oscar Maúrtua de Romaña*
En el contexto de la carrera armamentista emprendida por las potencias mundiales, el riesgo de un enfrentamiento nuclear se incrementó como parte de la rivalidad y competencia ante los gobiernos de Estados Unidos, la Unión Soviética, Francia y China naciones que implementaron pruebas con armamento nuclear para mantener su status de poder a nivel mundial. En ese sentido, el riesgo latente de un enfrentamiento nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en el marco de la Guerra Fría, fue uno de los ejemplos más significativos de esta carrera armamentista, pues se consideró que podría desencadenar grandes repercusiones para el mundo entero.
Otro ejemplo fue el caso de las pruebas nucleares llevadas a cabo por Francia, como parte de sus esfuerzos por mantener su rango de gran potencia. En la década de los sesenta realizó sus primeras pruebas nucleares y las más controversiales se llevaron a cabo en la Polinesia Francesa, en el atolón de Mururoa en dónde se considera causó grandes repercusiones medio ambientales. Al percatarse de esta situación países como Australia y Nueva Zelanda y miembros de la comunidad internacional como Perú, México Chile, Ecuador, ente otros, iniciaron una campaña diplomática para exigir el fin de las pruebas nucleares francesas. No fue hasta la década de los noventa que Francia suspendió su programa nuclear y se dispuso a firmar varios tratados de desarme.
Siendo este el panorama, en respuesta al riesgo que representaba la posibilidad de un enfrentamiento nuclear, la comunidad internacional se da a la tarea de evitar la proliferación de armas nucleares. Sus esfuerzos quedan plasmados en el año 1968, cuando los países del mundo suscriben el Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).A partir de su firma los países buscaron evitar la proliferación de armas nucleares y la tecnología armamentista, fomentando la cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear y promoviendo el logro del desarme nuclear en el mundo.
En el año 2000 ya eran parte del Tratado 188 países, incluidos los 5 Estados poseedores de armamento nuclear. Ni Pakistan, ni la India, ni Israel, lo han firmado e Irán desea apartarse, mientras que Corea del Norte no desea- evidentemente reincorporarse.
De forma paralela a este Tratado se firman acuerdos regionales en materia de desnuclearización. Un ejemplo de éstos es el Tratado de Tlatelolco firmado por países de América Latina y el Caribe, y que representa una muestra del compromiso de la comunidad latinoamericana por lograr un mundo libre de armamento nuclear.
La idea de firmar un acuerdo que asegurara la prohibición de armas nucleares en América Latina surge a raíz del temor desatado por la crisis de los misiles en Cuba. A partir de este evento, se contempló la necesidad de que esta región del mundo quedara exenta de los conflictos nucleares entre las grandes potencias rivales.
Es importante mencionar que una vez más México mostró su amplio compromiso en la lucha contra la proliferación de armas nucleares, al jugar un papel fundamental en las negociaciones del Tratado de Tlatelolco. El Tratado fue propuesto por el presidente Adolfo López Mateos, y el encargado de conducir las exitosas negociaciones fue el Diplomático mexicano Alfonso García Robles, a quien se le llegó a conocer como el “padre de la desnuclearización en América Latina” pues persiguió el constante objetivo de asegurar la ausencia de armas nucleares en la zona, promoviendo el desarme y la no proliferación de armas nucleares.
Los arduos trabajos realizados por García Robles en la materia, le valieron la obtención del Premio Nobel de la Paz en 1982 y propició que el Tratado de Tlatelolco se convirtiera en inspiración y ejemplo a seguir para los esfuerzos de desnuclearización en otras regiones del mundo.
Siendo así, es posible decir que la firma del Tratado del Tlatelolco refrendó la tradición pacifista de la región de los países de América Latina y el Caribe y la zona se convirtió en un modelo para otros sistemas implementados en otros continentes. El Tratado está integrado por los 33 países de la región, su zona de aplicación incluye toda la región y grandes sectores del Océano Pacífico y Atlántico.
Las características principales del Tratado de Tlatelolco son:
a) el Tratado no podrá ser objeto de reservas,
b) tiene carácter permanente y regirá por tiempo indefinido,
c) es el primer Tratado internacional que define el arma nuclear,
d) es el primer Tratado de Desarme que obliga a las cinco potencias nucleares a respetar el status de desnuclearización de la región así como a no utilizar o amenazar con utilizar armas nucleares en contra de las partes contratantes y
e) es un Tratado enmendable. Se debe señalar que cualquier parte contratante podrá proponer reformas al Tratado entregando sus propuestas al Consejo por conducto del Secretario General quien las transmitirá a todas las otras partes contratantes y a los demás signatarios.
Resulta primordial hacer mención de la creación, en el mundo del Tratado de Tlatelolco, del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL). EL OPANAL es un organismo intergubernamental creado con el objetivo de asegurar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Tratado de Tlatelolco. Refleja la continua voluntad de los países de la región por preservar la paz y el desarrollo de sus pueblos, así como también su interés por mantener la zona libre de armas nucleares.
Los países que conforman el OPANAL son los 33 que integran el Tratado de Tlatelolco. Dentro de las responsabilidades principales del OPANAL destacan: convocar a conferencias ordinarias y extraordinarias, reuniones de consulta sobre temas relacionados con los propósitos establecidos en el Tratado del Tlatelolco, así como supervisar las obligaciones establecidas en dicho Instrumento.
Dentro de la estructura del OPANAL, se resaltan los siguientes órganos:
a) La Conferencia General: se encarga de estudiar y decidir sobre cualquier tema o asunto establecido en el Tratado Tlatelolco. Elige a los miembros del Consejo, al Secretario General. De igual forma, aprueba el presupuesto y fija la escala de las contribuciones financieras que tendrán que cubrir los Estados miembros, aprueba las reglas de procedimiento, entre otras.
b) El Consejo: está integrado por cinco Estados miembros elegidos por un período de cuatro año. En la actualidad lo conforman; Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica y Guatemala. Además de cumplir con las actividades que le son asignadas en el Tratado y por la Conferencia General, debe velar por el buen funcionamiento del sistema de control del acuerdo con las disposiciones del Tratado y con las decisiones adoptadas por la Conferencia General.
c) La Secretaría General: el Secretario General es el más alto funcionario administrativo del OPANAL, dura en el cargo cuatro años y puede ser reelecto únicamente por un período más. Dentro de las obligaciones del Secretario General destacan las asignadas en el artículo 10 párrafo 5 del Tratado del Tlatelolco, así como las que le asigna la Conferencia General. Actualmente el cargo es ocupado por la embajadora Gioconda Ubeda Rivera quien asumió el puesto desde febrero 2010.
Como parte de sus actividades constantes y para el cumplimiento de su misión, el OPANAL ha concretado algunos acuerdos, entre los que destacan:
El firmado con el OIEA(1) Doc. CG/74 del 3 de octubre de 1972.
El firmado con la OLADE,(2) Doc. S/Inf.211 de 12 de marzo de 1980.
El firmado con la CPPS,(3) Doc. S/Inf.429 de 30 de agosto de 1989.
El firmado con la ABACC,(4) Doc. S/Inf.540 de 28 de mayo de 1993.
El firmado con el CTBTO,(5) Doc. S/Inf.866 de 18 de septiembre de 2002.
El firmado con el Foro del Pacifico Sur, Doc. S/Inf.872 de 10 de marzo de 2003.
El firmado con el UNLIREC,(6) Doc. S/Inf.873 de 29 de abril de 2003.
El firmado con la Universidad de Málaga, Doc. S/Inf.930 de 27 de septiembre de 2005.
1. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) pertenece las organizaciones internacionales conexas al sistema de las Naciones Unidas.
2. La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), con sede en Quito, Ecuador, es una organización internacional dedicada a la coordinación de sus países miembros en materia energética.
3. La Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS) es el organismo regional marítimo apropiado para la coordinación de las políticas marítimas de sus Estados miembros: Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Nace el 18 de agosto de 1952 con la Declaración sobre Zona Marítima suscrita en Santiago por los Gobiernos de Chile, Ecuador y Perú. Colombia se adhiere al Sistema el 9 de agosto de 1979.
4. La Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares es la única organización binacional de salvaguardias que existe en el mundo y la primera organización binacional creada por Argentina y Brasil.
Como Organismo regional del área de salvaguardias, su principal objetivo es garantizarle a Argentina, a Brasil y a la comunidad internacional que todos los materiales nucleares se utilizan con fines exclusivamente pacíficos.
5. La comisión Preparatoria para la Organización del Tratado de Prohibición completa de los Ensayos Nucleares (Preparative commission for the comprebensive Nuclear-Test-Ban Treaty Organization) se fundó el 19 de noviembre de 1996. Bajo la CTBTO, cada Estado miembro se compromete a no realizar ninguna explosión de ensayo de armas nucleares o cualquier exposición nuclear, y de prohibir y prevenir cualquier explosión nuclear en cualquier lugar, bajo jurisdicción o control.
6. El Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC) con sede en Lima, Perú, fue creado a través de una resolución de la Asamblea General en 1986. El Centro actúa como un plataforma de actuación y alcance regional de la Oficina para Asuntos de Desarme, proporcionando bajo solicitud, apoyo sustantivo a las iniciativas y otras actividades de los Estados miembros de la Región de América Latina y el Caribe (A/43/76H) para la implementación de medidas para la paz y el desarme y para la promoción del desarrollo económico y social (A/41/60).
Habiendo presentado el funcionamiento del Organismo para la proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, resulta de gran importancia mencionar que los esfuerzos por mantener la paz en las diferentes regiones del mundo continúan estando presentes. Es de destacarse la labor que realiza el presidente de la organización Soka Gakkai Internacional (SGI), Daisaku Ikeda, quién influenciado por pasar su infancia y adolescencia en el periodo de la Segunda Guerra Mundial, consideró necesaria la promoción de un movimiento de paz alrededor del mundo y propugna que un elemento fundamental para lograrlo es la abolición de las armas nucleares.
Ikeda ha sugerido y promovido con constancia y compromiso, una serie de acciones que pueden ser implementadas por la comunidad internacional en materia de abolición nuclear:
1) Establecer estructuras para propiciar el rápido desarme de los Estados poseedores de armas nucleares, 2) impedir y prohibir el desarrollo y la modernización de las armas nucleares y 3) proscribir extensamente dichos armamentos mediante una Convención sobre Armas Nucleares.
Siguiendo con esta línea, como parte de los esfuerzos realizados en materia de desnuclearización por la organización Soka Gakkai.
Constantemente realizan exposiciones graficas, seminarios, conferencias, esto es, campañas públicas motivados en el concepto “De una cultura de violencia a una cultura de paz: Transformando por el espíritu humano”, que difunde el pacifista IKEDA.
Debemos resaltar, pues son merecidamente reconocidos los esfuerzos del OPANAL, al considerarse el único Secretariado permanente de una zona libre de armas nucleares, lo que le da autoridad moral para que este organismo coordine sus actividades con los trabajos realizados en materia de promoción del desarme nuclear y no proliferación por los países integrantes de las cinco zonas libres de armas nucleares existentes.
Por último, se debe recordar que el OPANAL continúa representando en el contexto actual, un espacio de reflexión para que tanto los países de América Latina y el Caribe, como el resto de
la comunidad internacional sigan desempeñando esfuerzos encaminados a lograr un mundo libre de armas nucleares, que nos permite vivir en paz, remontando dramáticas amenazas como los que anuncia reiteradamente el gobierno de Corea del Norte y que ha merecido el rechazo del mundo civilizado ante una hecatombe planetaria.
*Embajador, Ex Canciller de la República y Director de la Escuela de Relaciones Internacionales y Gobierno
De la Universidad Tecnológica Del Perú UTP