
Jueves, Enero 7, 2010
En la temporada de frío a menudo se ve a los estadounidenses comprando jugo de naranja, suplementos vitamínicos y desinfectantes para manos – pero aquellos que busquen evitar la gripe deben considerar visitar el pasillo de los productos lácteos.Los estudios sugieren que los probióticos, o cepas de bacterias beneficiosas, pueden mejorar al sistema inmunológico. En un estudio reciente publicado en la revista Pediatrics, 326 niños fueron divididos en tres grupos — los niños bebieron leche ya sea con una cepa probiótica, dos cepas de probióticos o placebo. Cada grupo cuenta con unos 100 niños.Sesenta y seis niños tomando leche únicamente tuvieron fiebres, mientras que 31 niños en el grupo de una cepa de probióticos y 18 niños en las dos cepas de probióticos cayeron enfermos. Otros estudios han demostrado que los probióticos disminuyen la incidencia de resfriados y enfermedades de invierno, y como resultado se pierden menos días de trabajo y de guardería.Pero no todos los probióticos son creados iguales. Las distintas cepas tienen distintas fortalezas – una podría resultar eficaz contra la diarrea, mientras que otra funciona mejor contra el malestar estomacal. Para estimular el sistema inmunológico, los estadounidenses deberían ingerir Lactobacillus (sobre todo Lactobacillus rhamnosus), o bifidobacterias probióticos.Si bien hay varias maneras de tomar los probióticos, comer yogur es algo fácil, sabroso y eficaz. Los ácidos en el estómago pueden destruir los probióticos antes de que lleguen a los intestinos, donde son necesarios para difundir los beneficios de salud. Los lácteos amortiguadores del ácido del estómago, aseguran que más probióticos logren entrar en su sistema. Además, los productos lácteos proporcionan nutrientes importantes, como el calcio y las proteínas. Fuente: La Opinión