Un sobrevuelo en helicóptero de la base de operaciones llevada a cabo por el Ibama en la localidad de Nueva Esperanza de Piriá encontró a las madereras al igual que a las plantaciones de marihuana en el Alto Río Guamá Tierras Indígenas, que ocupan el 75 por ciento del estado del Pará, en plena actividad.
La operación ejecutada contra 13 aserraderos ilegales, debe permitir que la zona de operaciones se extienda a fin de contener las actividades ilegales en la reserva, según manifestó el Ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, quien visitó este miércoles (8) dos de las madereras ilegales ocupadas. "Nadie va a enriquecer con los delitos contra el medio ambiente", dijo el ministro.
La ciudad, de unos 20 mil habitantes, fue ocupada por un grupo compuesto por más de cien agentes del Ibama, la Fuerza de Seguridad Nacional, Policía Militar, el Departamento de Estado de Medio Ambiente, la Policía Federal de Carreteras y la FUNAI.
Hasta la fecha se han decomisado 2300 metros cúbicos de madera extraída de las tierras de una reserva indígena y seis tractores utilizados para el transporte de troncos. Minc dijo que los equipos serán confiscados en beneficio de los residentes de la región que no gozarán de fuentes de ingresos debido al cierre de estos centros de producción ilegal.
Mientras los funcionarios del gobierno federal decomisaron las maderas y equipos, los funcionarios de la operación también organizaron la distribución de la canasta básica de alimentos y la regulación de los trabajadores del Ministerio de Trabajo y Empleo a fin de que puedan recibir el seguro de desempleo.
"(Esto) es esencial para crear una alternativa sostenible para la actividad que ellos actualmente realizan", explicó el Jefe de la Supervisión el Ibama en Pará, Leandro Aranha.
Fuente: www.globoamazonia.com