
Misil. (Foto: Lockheed Martin Corporation)
De forma casi telegráfica, la agencia oficial Nueva China anunció que el país de la Gran Muralla había probado un nuevo sistema de misil antimisiles. Se trata de un test de alta tecnología para interceptar desde la tierra un misil en pleno vuelo.
El ensayo se realizó en territorio chino, y a decir de las autoridades, su objetivo es de “naturaleza defensiva y no apunta contra ningún país",
A pesar de la justificación, la iniciativa china inquieta a la comunidad internacional y en particular a Estados Unidos que ve en el gesto un verdadero desafío.
La semana pasada, el Pentágono dio luz verde para la venta a Taiwán de un sistema de defensa antimisiles Patriot, en el marco de un vasto acuerdo de armamento, aprobado por el Congreso norteamericano en 2008.
La República Popular de China considera que Taiwán forma parte de su territorio y no pierde la esperanza de recuperarlo, por eso la oposición férrea a la venta de armamento. Taiwán (23 millones de habitantes) se separó de China al final de la guerra civil de 1949.
El ministerio de Defensa chino, advirtió el fin de semana que se reservaba el derecho de tomar medidas, aunque no precisó cuáles. Para la prensa de Hong Kong, el ensayo de este lunes es un claro desafío: como Washington no escuchó Pekín pasó a la etapa siguiente, dicen los diarios.
Según ciertos analistas, la confirmación del éxito del ensayo, significaría que el ejército chino dispone de la capacidad real para interceptar misiles balísticos. El costo del programa es de entre 100 y 200 millones de dólares por misil.Fuente: RFI