
Imagen de un vídeo publicado en un sitio web islamista en el que aparece el líder de Al Qaida, Qassem al-Reni, abatido el viernes 15 de enero en Yemen. Foto: Reuters.
Después del fallido intento de atentado contra un avión de la compañía norteamericana Northwest en la pasada navidad, cuyo autor habría sido adiestrado por la célula yemenita de Al-Qaeda, las autoridades de Yemen incrementaron la ofensiva contra las células de Al-Qaeda en su territorio.
La última consecuencia de esa ofensiva es la muerte de seis dirigentes de Al Qaida en la Península Arábica, entre los que estaría su jefe militar Qassem Al Rimi, en el curso de un ataque aéreo en el norte de Yemen. Dos de los muertos, Qassem al Rimi y Ammar al Waili figuran en una lista de 152 sospechosos buscados por razones de seguridad por las autoridades yemeníes. La muerte de Qassem Al Rimi siginificaría, según los expertos en terrorismo, un duro golpe para Al Qada. Rimi es uno de los 23 miembros de la red terrorista que escaparon de una prisión de seguridad en el Estado de Sanaa en febrero de 2006 y está considerado como el principal artesano de la mayoría de las operaciones de Al Qaida en Yemen. El operativo militar intervino, además, dos días después de la muerte en una operación de las fuerzas terrestres yemeníes de Abdalá Mehdar, presentado como el jefe de Al Qaida al este del país donde estarían refugiados los principales responsables de la red de Osama Bin Laden en el país.
El 24 de diciembre, el ejército efectuó una operación de envergadura en esta provincia, lanzando un ataque aéreo contra un grupo de Al Qaida que provocó la muerte, según Saná, de 34 personas. El anuncio de la muerte de los seis dirigentes de Al Qaida se hizo cuando en Saná, el jeque Zendani, del cual los estadounidenses sospechan es uno de los soportes del terrorismo, llamó a sus compatriotas a la guerra santa (Yihad) contra una eventual intervención estadounidense en ese país. Cuando "el enemigo se invita a nuestra tierra y viene a ocuparnos, nuestra religión nos impone la guerra santa", dijo Zendani, al explicar una fatua (edicto religioso) emitida por los ulemas del Yemen a cientos de fieles que participaban en la oración musulmana del viernes.
El jueves, los ulemas (teólogos musulmanes) de Yemen amenazaron con proclamar la "Yihad" (guerra santa) en caso de intervención extranjera y manifestaron su rechazo a toda cooperación militar con Washington. También justificaron su fatua aludiendo un "complot" contra su país. "Rechazamos la injerencia de quien sea en los asuntos yemeníes", proclamó el jeque Zendani, agregando que el "derecho a la autodefensa es un deber".También atacó la conferencia internacional sobre Yemen, prevista para el 27 de enero en Londres y que está, según su opinión, destinada a colocar al país "bajo su mandato".Fuente: RFI