
Helicóptero de EEUU en Haití. (Foto: Reuters)
Angustia y desesperación vive la población de Haití desde el terremoto del martes que ha dejado entre 100.000 y 200.000 muertos, según el ministro del Interior, Paul Antoine Bien-Aime. A la desolación de la gente (que sigue buscando sobrevivientes bajo los escombros, recoge cadáveres en grandes camiones, y entierra los restos en fosas comunes), se aúna la necesidad de alimentos básicos, la cólera de algunos y el caos por los múltiples saqueos.
El aeropuerto conecta Haití con el resto del mundo pero también sirve de Casa Presidencial, de cuartel general y almacenamiento de víveres. Con autorización del mandatario René Préval, el ejército estadounidense tomó posesión de la zona para organizar la ayuda humanitaria que llega de distintos países. Préval intenta con dificultad asegurar la supervivencia del Estado desde una comisaría cercana al aeropuerto.
Este sábado los militares comenzaron a distribuir toneladas de alimentos y agua. Al principio por vía aérea (packs lanzados desde helicópteros) y ahora ayudados por las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), y la población civil. Más de 6.000 militares estadounidenses fueron desplegados en la zona y en breve llegará un contingente de 4.000 más. El presidente Barack Obama se comprometió a desbloquear una ayuda de 100 millones de dólares.
Hoy llegará a Puerto Príncipe el portaaviones estadounidense USS Carl Vision, con 19 helicópteros y más víveres. El buque hospital USNS Comfort zarpó también desde Baltimore y se espera que llegue el próximo jueves con sus 12 quirófanos a bordo. La tripulación podrá prestar atención médica a más de 1.000 pacientes, según el Pentágono.
Ayuda indispensable pues las ONG no logran darse abasto para socorrer a los más de 250.000 heridos. Hay por lo menos 1.500.000 damnificados que viven entre el hedor y los escombros.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon viajará este domingo a Haití para solidarizarse con la población. La ONU perdió 37 empleados y 330 siguen desaparecidos.
Se prevé que cerca de 5.000 cascos azules de la ONU sean desplegados en distintos puntos de la capital para reforzar el control del orden público.
La oficina de la ONU coordina junto con el gobierno mexicano la ayuda de más de 70 toneladas de víveres que desde el miércoles empezó a enviar México a través de un puente aéreo y un buque militar hospital.
Escuche a Miguel Angel Rodríguez, coordinador de la campaña Cruz Roja para Haití.
Reacción del primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive.
Escuche a Antonio Rodriguez, de la ONG dominicana Solidaridad Fronteriza.
Fuente: RFI