
Un empleado de JAL en el Aeropuerto de Haneda en Tokio, 19 de enero de 2010. Foto: Reuters
La primera compañía aérea del continente asiático se declaró en quiebra este martes tras varios meses de negociaciones muy tensas y de rumores sobre su futuro.
A partir de ahora será el Etic, un organismo semipúblico de salvamento de empresas en problemas, quién supervisará el programa de recuperación de la compañía.
El plan de rescate incluye la supresión de un tercio de los empleos de la empresa que tiene 48.000 trabajadores, una reducción de la masa salarial que se producirá a través de la cesión de sus numerosas filiales.
La empresa que fue privatizada en 1987 ha tenido inyecciones de capital con fondos estatales en innombrables ocasiones. El gobierno actual achaca la bancarrota a la mala gestión que se hizo de este gigante y siempre se ha referido a él como una engorrosa herencia del Partido Liberal Demócrata que controló la vida política en Japón durante medio siglo.
El plan prevé más inyecciones de dinero público por unos 2.300 millones de euros, según anunció el gobierno de Tokio. La ex compañía estatal cubre más del 40% de las líneas interiores del país y la cuarta parte de los enlaces internacionales que salen de la capital.
El ministro de Transportes, Seiji Maehara aseguró que los vuelos no sufrirán interrupciones a pesar de la situación del cese de pagos. “Si JAL no hubiera sido la primera compañía aérea de este país, semejante procedimiento hubiera significado la desaparición de la empresa”, afirmó Maehara en rueda de prensa.
Ya hay dos compañías estadounidenses interesadas en participar en la operación de rescate de JAL. Se trata de Delta Air Lines y de American Airlines. Aunque ni el gobierno ni JAL se han referido a la cuestión, la prensa japonesa afirma que ya se ha tomado la decisión de elegir a Delta.Fuente: RFI