
Un niño herido en el Hospital Universitario de la Paz en Puerto Príncipe, 18 de enero de 2010. Foto: Reuters
Siete días después del terremoto, Haití sigue siendo un infierno. Se han enterrado ya a 70.000 personas según fuentes gubernamentales haitianas pero no se descarta que esta cifra, tal y como se viene adelantando en los últimos días, aumente hasta 200.000 víctimas mortales.
En la última semana los equipos de socorro han conseguido rescatar a 90 personas con vida pero a medida que pasa el tiempo, la ONU reconoce que será más complicado encontrar a supervivientes. La ayuda humanitaria ya ha comenzado a repartirse.
Las tropas estadounidenses llegaron este lunes a Haití con grandes medios terrestres y con 45 toneladas de suministros. En las últimas horas comenzaron a repartir 15.000 bolsas de comida y 15.000 litros entre los damnificados.
En cuanto a los saqueos y los capítulos violentos de los últimos días, fuentes de la Misión especial de Naciones Unidas para Haití (Minustah) citadas por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), aseguran que estos episodios se han producido en barrios ya clasificados como lugares de alto riesgo. Sin embargo, la ayuda humanitaria se reparte con escolta militar para garantizar la seguridad.
Las prioridades siguen siendo la atención a los heridos, la gestión de los cadáveres y la distribución de agua y comida, según la OCHA. Los heridos siguen acudiendo en masa a los hospitales o centros improvisados para ser atendidos.
En Puerto Príncipe hay ocho centro operacionales, la mitad son hospitales de campaña. En los próximos días se prevé la instalación de seis centros más.
El gobierno ha decretado 30 días de luto nacional por esta catástrofe que podría acercarse al balance del tsunami de 2004 que dejó en el océano índico, 220.000 muertos.Fuente: RFI