
El ataque recibido por Google y una veintena de empresas en territorio chino dejó a la red de redes en un estado de tensión. La intención de Google de retirarse de China si seguía siendo filtrado, y la negativa a ceder por parte del gobierno chino, complicaron notablemente la situación. Nueva información ha revelado que el ataque se habría originado desde un servidor bajo control del estado, pero en la ecuación también ha aparecido un jugador importante: Internet Explorer. Al parecer, el ataque pudo llevarse a cabo gracias a una vulnerabilidad presente en todas las versiones del navegador, y dicha vulnerabilidad aún no ha sido corregida por Microsoft. Algo aún más preocupante es que han aparecido en la red instrucciones para que mentes sin escrúpulos aprovechen a esta vulnerabilidad y causen estragos. Si bien existen configuraciones especiales dentro del navegador que puedan anular parcialmente a este agujero de seguridad, no habrá una solución completa hasta que Microsoft lance un parche de emergencia.
Es un camino cuesta arriba para Internet Explorer, incluyendo a sus versiones más recientesPor el momento, el gobierno de Alemania en primer lugar y el gobierno francés poco después han publicado advertencias en las que se recomienda abandonar a Internet Explorer como navegador web, y adoptar una alternativa como Mozilla Firefox o Google Chrome, entre otras. Esto afecta directamente la confianza que los usuarios tienen sobre Internet Explorer, por lo que Microsoft no ha tenido más alternativa que salir a rechazar estas declaraciones. En primer lugar, en Redmond destacaron el carácter selectivo del ataque en China, ya que se buscaba a un grupo especial de personas. Luego se concentraron en los atacantes, al describirlos como "personas altamente motivadas con una agenda muy específica" que se concentraron en la vieja versión 6 para ejecutar sus ataques, y finalizaron con la afirmación de que el bug "no es una amenaza para el usuario general".La vulnerabilidad está siendo estudiada, y se estima que Microsoft podría presentar pronto un parche para solucionar este inconveniente. Internet Explorer ha perdido usuarios de forma sostenida durante estos últimos meses, y una situación como esta no contribuye a su recuperación. Si otros gobiernos e incluso empresas se suman al paso que han dado en Alemania y Francia, será todavía mayor la presión sobre el navegador de Microsoft, que todavía sigue siendo el más utilizado en la red, siempre y cuando se combinen a todas sus versiones. Lo que no ha trascendido es qué tan afectados se ven aquellos navegadores que se basan en el motor Trident del Internet Explorer, pero de momento, lo recomendable parece ser que haya un segundo navegador web instalado en el ordenador.
Enlaces Fuente: Wall Street Journal