
Un manifestante en Teherán, diciembre de 2009. Foto: Reuters
La abogada de Rahmanipur, Nasrin Sotudeh, afirmó estar “conmocionada” al enterarse de la ejecución de su cliente que fue ahorcado este jueves junto a Mohammed Reza Ali Zammani. Los dos estaban acusados de ser “mohareb”, enemigos de Dios, según el comunicado de su ejecución.
Sotudeh denunció que su cliente había sido detenido dos meses antes de las elecciones y que fue obligado a hacer confesiones “a causa de las amenazas a su familia”. Ni ella, ni su familia fueron informados de la ejecución.
Se trata de las primeras personas ejecutadas desde que comenzaran los juicios tras los disturbios en junio que se desencadenaron después de las polémicas elecciones presidenciales que ganó el presidente saliente Mahmud Ahmadinejad en medio de unas denuncias de fraude por parte de los opositores.
El comunicado también habla de la condena a muerte de nueve personas, cuatro más de las que hasta ahora se había hablado. Todas ellas están acusadas de querer derrocar al régimen y de pertenecer a la Asamblea del reino de Irán y al movimiento de los “monafeghin”, hipócritas, tal y como llaman a la Organización de los Mujahidines del Pueblo.Fuente: RFI