
A diferencia del tacto, el gusto y el olfato que requieren de contacto presencial, el oído y la vista son los sentidos más potentes debido a que al instante transmiten emociones independientemente de la distancia.
No obstante, escuchar sonidos es un acto más calido debido a que en el vientre todos sentimos los latidos maternos mucho antes que ver la luz al nacer. Ello explica la popularidad de la radiodifusión, del uso del teléfono y las grabadoras portátiles con audífonos.
Oír música o voces amigas es una experiencia que gratifica inmediatamente. El talento de un experto locutor consiste en comunicar, entretener y acariciar al oyente, conquistando su atención con naturalidad, ritmo, pausas y timbre y dicción cultivados.
Este proemio viene a cuento después de leer la novela "Radio Ciudad Perdida" del joven escritor limeño Daniel Alarcón.
Es la historia de Norma, conductora de un exitoso programa de radio que tiene como objetivo ubicar parientes desaparecidos y reunir familias. Estuvo casada con Rey, un botánico y dirigente del partido Insurgencia Legionaria quien fue secuestrado y muerto por los militares hace diez años. Desde entonces, el personaje principal busca a su marido en todas las cárceles y hospitales y sueña hallarlo con vida.
Rey viajaba con frecuencia a la selva oriental para realizar investigaciones sobre plantas tropicales. En un pueblo de la amazonia se enamoro de Adela y tuvo un hijo extramatrimonial llamado Víctor. Cuando Víctor cumplió 11 años, su madre falleció accidentalmente. En el pueblo resolvieron enviar al huérfano a Lima para que conozca a Norma, la esposa de su padre. Ella recibe al chico y decide adoptarlo.
El tono de la novela es dramático. Alarcón describe con solvencia la inseguridad de los ciudadanos frente a la prepotencia del Estado.
El texto reivindica el oficio periodístico. Las personas admiran a Norma por su valentía, serenidad y autonomía frente al poder de turno.
Sin embargo, considero que "Radio Ciudad Perdida" nos deja un sabor machista. Es inverosímil que una década después de la desaparición de su marido, Norma siga obsesionada en localizarlo. Norma es una profesional famosa, guapa y joven. Lo lógico seria que le sobren pretendientes. Alarcón reconoce la soledad de la protagonista y soluciona este problema otorgándole un niño que le haga compañía pero que le recuerda permanentemente al conyugue desaparecido.
"Radio Ciudad Perdida" es un libro cuestionador. Empero, Víctor es un símbolo de esperanza ya que al ser aceptado por su madre adoptiva, demuestra que en un mundo de extravíos, también hay encuentros felices.