
Telefónica Movistar otorgó bonos a cerca de 9 mil 500 clientes afectados por las recientes lluvias en las zonas de Machu Picchu (Santuario), Aguas Calientes, Pisac, Ollantaytambo, Urubamba y Calca en el departamento de Cusco.Los clientes prepago y control recibieron un bono de S/. 10 con una duración de 10 días para realizar llamadas móvil-móvil y móvil-fija en cualquier horario a nivel nacional; los clientes postpago, por su parte, obtuvieron un bono equivalente a 20 minutos para realizar llamadas móvil-móvil y móvil-fija en cualquier horario a nivel nacional hasta el siguiente ciclo de facturación.Estas facilidades están puestas a disposición de la población para que puedan gestionar la ayuda y comunicarse con sus seres queridos en estos momentos difíciles, informó la empresa.De otro lado, Telefónica informó que ha ampliado por tres días más la apertura de las líneas de sus teléfonos públicos de exteriores -es decir, los ubicados en la vía pública y no en negocios particulares- en las regiones Cusco y Apurímac, que estarán abiertos al público sin costo para llamadas locales y nacionales de fijo a fijo de Telefónica hasta el lunes, pudiéndose extender la medida si la situación lo amerita.Para realizar una llamada gratuita desde los teléfonos públicos, los usuarios deberán insertar una moneda de cualquier denominación, la misma que les será devuelta al término de la llamada. Telefónica reitera su llamado a la población para usar estos servicios con responsabilidad, a fin de maximizar su beneficio en favor de las personas más urgidas de comunicarse en estos momentos difíciles.Telefónica viene realizando un enorme despliegue en las regiones en emergencia para mantener sus servicios operativos en un entorno de desastre. No solo ha habilitado en Cusco dos líneas de emergencia para que la población pueda comunicarse con el Centro de Emergencia que ha implementado Defensa Civil (084-241449 y 084-241394), sino que ha desplegado equipos satelitales de emergencia y ha movilizado a todo un contingente de técnicos basados en Cusco, Apurímac y regiones aledañas, que trabaja al máximo de sus posibilidades para mantener la operatividad de los servicios y seguir comunicando a los poblaciones de estas regiones azotadas por la furia de la naturaleza.