
El presidente taiwanés Ma Ying-jeou reitera la soberanía de su país.Foto: Reuters
La venta de armas norteamericanas a Taiwán desencadenó un conflicto entre Washington y Pekín. China anunció que suspendía sus intercambios militares y sus diálogos de seguridad con Estados Unidos y que sancionará a las empresas que vendieron armas a Taiwán.
En un comunicado, el ministerio chino de Relaciones Exteriores afirma que «la nueva iniciativa norteamericana de venta de armas a Taiwán, territorio que es parte integrante de China, constituye una intervención chocante en los asuntos internos chinos y pone en peligro la seguridad nacional”.
Escuche el informe de nuestro corresponsal en China, Heriberto Araujo
El viernes, el Pentágono anunció la venta a Taiwán de misiles antimisiles Patriot, de buques cazaminas submarinas y helicópteros Black Hawk por un monto de 6.400 millones de dólares. El contrato incluye equipos de comunicación para los aviones F-16 taiwaneses, 114 misiles Patriot y 60 Black Hawk.
Pekín ya interrumpió sus relaciones militares con Estados Unidos durante más de un año luego de la precedente venta de armas norteamericanas a Taiwán, en octubre 2008.
La venta de armas a Taiwán es un tema ultra sensible que se agrega a las tensiones provocadas por los ciberataques contra Google y la censura de Internet por parte de las autoridades chinas.
Pekín considera a Taiwán como una de sus provincias y siempre reacciona con virulencia cuando Taiwán compra armas a terceros países. Taipei alega que hay 1.500 misiles chinos que apuntan hacia Taiwán y que China no ha mecho más que incrementar su arsenal ofensivo en los últimos año