
Un cuarto con manchas de sangre tras la matanza en Ciudad Juárez, el 31 de enero de 2010. Foto: Reuters
Un grupo de 15 hombres armados irrumpió a balazos en la madrugada del domingo en una casa donde se celebraba una fiesta en Ciudad Juárez, Chihuahua, matando 14 personas e hiriendo a otras tantas, en su mayoría estudiantes. Los jóvenes festejaban el cumpleaños de uno y el triunfo de su equipo de fútbol en un campeonato.
“Es un problema que tiene que ver con el narcotráfico y vinculado a la delincuencia organizada”, aseguró la procuradora Patricia González, quien precisó que el móvil del crimen aún no había sido establecido.
"Tenemos dos líneas de investigación; una de ellas relacionada con el narcotráfico. Sabemos por testigos que llegaron buscando a alguien", dijo González.
Mientras tanto, a la misma hora, otro comando perpetraba otra matanza en un bar de Torreón, una ciudad del vecino estado de Coahuila, dejando una decena de muertos.
“Diez personas (quedaron) muertas y once lesionados, que sobrevivieron al ataque", dijo Fernando Olivas Jurado, delegado de la fiscalía General del Estado Región.
Recompensa
Las autoridades de Chihuahua ofrecieron una recompensa de un millón de pesos (unos 76.000 dólares) a quien informe sobre el paradero de los responsables de la masacre de Ciudad Juárez después de que los padres de los deudos se apostaron en las oficinas de la Procuraduría General de la República para exigir justicia.
"Primero sacaron a las mujeres de la casa y a los hombres los acorralaron en el patio donde les dispararon", dijo uno de los menores que estaba en la fiesta y que sobrevivió al saltar una barda en la matanza.
"Todos comenzaron a correr y al final los acorralaron en el patio. Algunos en su intento por huir brincaron las bardas, pero quedaron sin vida en la parte trasera de otras dos casas", añadió el estudiante.
Chihuahua es escenario de una encarnizada guerra entre el cártel de Juárez, a cargo del narcotraficante Vicente Carrillo, y el cártel de Sinaloa, liderado por el prófugo Joaquín “Chapo” Guzmán, que dejó más de 2.500 muertos en 2009, pese a la presencia de 8.500 militares.
Con estos incidentes son cuatro los homicidios múltiples contra jóvenes que se llevan a cabo en el norte de México en los últimos cuatro años.Fuente: RFI