
La cruda verdad Algunos se preguntan cuál es la verdad respecto de los propósitos de Jaime Bayly. Aquí está, cruda y de su propia mano, en estos extractos de su columna de hoy en Perú21. "...al parecer no me queda mucha vida. Según los médicos, tengo el hígado bastante dañado y puedo morir en cualquier momento si no dejo de tomar las pastillas que, como es obvio, seguiré tomando sin que me tiemble el pulso suicida. (...)"Sospecho que tengo cuatro trabajos pudiendo tener tres y hasta dos y hasta solo uno porque soy ambicioso, porque soy vanidoso y porque soy emprendedor y también porque no consigo disfrutar de la vida si no estoy haciendo algo útil que me permita no pensar en lo miserablemente jodida que es la vida, algo que me entristece y confunde y llena de melancolía, y por eso necesito trabajar, porque cuando trabajo me distraigo de esa tentación peligrosa y destructiva que es la de tratar de dar sentido racional a mi vida.(...)"¿Por qué estoy considerando dejar mis cuatro buenos trabajos para aplicar a un trabajo mal pagado, ferozmente estresante, que dura cinco años (cinco años que no sé si conseguiré sobrevivir)...(...)"Yo he nacido para estar solo y para escribir y para decir lo que me sale de los cojones y para que nadie me joda la vida pidiéndome que le resuelva sus problemas cuando a duras penas puedo yo con los míos.(...)"Debiera ser capaz de olvidarme de ese sueño, pero no puedo olvidarlo y no me pregunten por qué no puedo olvidarlo...(...)"...siento que es algo que está en mi destino envenenado...(...)"...para sentir el miedo del que lo arriesga todo en nombre del coraje y de la poesía que habita en el coraje y la redención del que entrega la vida por un sueño que la embellezca aun perdiéndola".
Fuente: Jorge Morelli