
Taiwán continuará buscando un trato razonable en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) aunque su soberanía nacional ha sido ignorada. Taiwán no puede abstenerse de dicha Convención porque los asuntos sobre el cambio climático se extienden más allá de las fronteras de los países soberanos.
Taiwán quiere unirse a la Convención debido a que es vulnerable a las condiciones climáticas extremas, aumento de temperaturas, presencia de tormentas y los daños a la biodiversidad. La devastación dejada por el Tifón Morakot, el pasado 8 de agosto es un ejemplo de cómo las precipitaciones excesivamente intensas terminan en inundaciones y desmoronamientos del suelo que han costado muchas vidas humanas y pérdida de bienes materiales. Obviamente, Taiwán tiene la urgente necesidad de unirse a la lucha de la comunidad internacional para combatir los efectos del cambio climático.
Si bien Taiwán no es un miembro de las Naciones Unidas, espera ser tratado justamente como lo fuera en mayo pasado en la 62ª Asamblea Mundial de la Salud, en donde participó en calidad de observador bajo el nombre de “Chinese Taipei”
Asimismo, Taiwán como miembro de la familia mundial, debería tomar parte en todas las agencias relacionadas a la ONU en aras de la justicia y equidad. Por ello, aún alberga la esperanza de contar con el apoyo mundial para ingresar como observador en la CMNUCC, y cumplir de esta manera su gran deseo de contribuir a la cooperación y desarrollo internacionales.