
Ante los rigores del calor, surge la necesidad de hidratarse. Pero no solo con agua.
La nutricionista Amelia de la Zota, del Centro Nacional de Alimentación (Cenan), señala que las frutas y las verduras deberían ser los más consumidos en esta época del año para tolerar las altas temperaturas.
Dichos alimentos, asegura la especialista, brindan los niveles adecuados de líquido en el organismo, lo que evita la deshidratación, ayuda al buen funcionamiento del aparato digestivo y aporta fibras al cuerpo.
CINCO SECRETOS. Por su parte, Luigi Gratton, vicepresidente de Asuntos Médicos de Herbalife, recomendó el consumo de cinco alimentos que no solo ayudan a la recuperación de líquidos, sino que contienen antioxidantes suficientes para proteger al cuerpo de los efectos del sol. Estos son:
Melón. Gran fuente de potasio, casi tres veces más del que se encuentra en la sandía. Su color naranja se debe a un betacaroteno, poderoso antioxidante. Fresas. Contienen, de manera natural, compuestos de la aspirina que ayudan a reducir la inflamación y a contrarrestar el ardor de la insolación. Son una fuente de vitamina C. Espinacas. Poseen una alta cantidad de agua y son una excelente fuente de magnesio. Además, su color verde se debe a la luteína, un antioxidante que ayuda a proteger la piel y los ojos de la exposición al sol. El rocoto. Contiene vitamina C y estimula la transpiración. Si no te agrada el rocoto, otros alimentos picantes tienen efectos similares, como el ajo y el kion.Las bebidas deportivas. Ayudan a reemplazar minerales y electrolitos.
DATOS
Para este verano también es importante consumir cereales y sus derivados, tubérculos, raíces y menestras. Debe considerar, además, la ingesta de lácteos que contienen una buena cantidad de calcio. Los huevos, las carnes, las vísceras y el pescado son fuente de proteínas y hierro. Se recomienda consumir los azúcares y las grasas en porciones moderadas.