Los auténticos liberales son primos hermanos de los anarquistas. Proponen la utopía de instaurar un orden sin ejército, ni policía, ni impuestos. Las empresas privadas ofrecen todos los servicios, los funcionarios públicos cesan una vez que cumplen con las tareas encomendadas, las disputas son resueltas por árbitros, las normas son aprobadas por asambleas de representantes que se autodisuelven una vez concluida la agenda de la convocatoria. Los liberales aspiran una sociedad basada en la autorregulación y la autodisciplina. Nos anuncian un mundo de ensueño que en tiempo de vigilia podría convertirse en una horrible pesadilla.
¿21 años después de una aparatosa creación, que queda del movimiento Libertad? Mario Vargas Llosa abandona posiciones conservadoras. Prueba de ello es su temprano entusiasmo y apoyo a la candidatura de Barack Obama y su condena al sionismo y solidaridad con la causa palestina. Beatriz Merino olvido su crítica al Estado interventor y desde la Defensoría promueve el gasto público. La Defensoria se ha convertido en una entidad que engorda sin medida y es la plataforma para la continuación de la carrera política de Merino. Rafael Rey rechazo a Vargas Llosa para subordinarse a Fujimori y luego dejo a Lourdes Flores para subirse al carro de Alan García.
Las actuación de Vargas Llosa, Merino y Rey demuestra que los fundadores de Libertad fueron un conjunto de personalistas, incapaces de edificar una organización nacional.
Sin embargo, Libertad atrajo a cientos de jóvenes a los asuntos de Estado. Héctor Ñaupari Belupu es el heraldo de una generación que continua batallando por reunir voluntades que enarbolen banderas libertarias. Ñaupari, jaujino y sanmarquino, acaba de publicar un libro titulado " Libertad para todos" en el cual se concentra en dos temas. Contribuir a la forja de militantes en la libertad de pensar, la de elegir y la de asumir responsabilidades. Participar del debate cultural denunciando a los intelectuales izquierdistas que solo valoran a los artistas sociales, es decir a quienes crean productos estéticos ideológicos.
Es interesante el rescate de Manuel González Prada como precursor de las ideas liberales en el Perú. Asimismo, el testimonio de su estancia en La Habana donde comprobó como Cuba se ha convertido en un Estado policiaco donde cada poblador sospecha que su vecino es un soplón.
De otro lado, denuncia la dispersión de los escritores peruanos. Los convoca a asociarse para promover junto a los editores privados la lectura masiva. Empero, discrepamos de la sugerencia que los poetas dediquen sus versos a algunos temas específicos. Ñaupari en este caso se equivoca. No se puede coactar la libertad del artista. Así sea para lograr un fin legítimo como es incrementar el interés por la lectura.
Otro asunto de disensión es la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ñaupari recomienda la intervención externa al opinar que la centenaria institución es incapaz de reformarse autónomamente. Consideramos que toda intervención es nefasta. San Marcos deberá ser modernizada con el concurso de sus ex alumnos notables como Ñaupari, catedráticos y alumnos críticos.
En conclusión, saludamos la aparición de la obra "Libertad para todos" por contener lo fundamental: sensibilidad y pasión por las ideas.