
Carlos Raffo ha descargado su batería de insultos contra al buen periodista que es Ángel Pelaez
Corría el año de 1999. No recuerdo la fecha exacta. Pasando frente al Pentagonito me encontré con Ángel Páez. Él iba a trabajar, yo también, así que me ofrecí a "jalarlo". Me sorprendió que uno de los principales periodistas demócratas del Perú viviera frente al Pentagonito. Para ubicarnos en contexto habría que decir que Ángel era y es un periodista de investigación, se enfrentaba -y se enfrenta- a la cúpula corrupta de Montesinos y Fujimori y en esos días, de resistencia civil, ya se sabía de la entraña corrupta del régimen fujimontesinista.
Al subir al auto, de frente le dije a Ángel que me sorprendía que viviera frente al Pentagonito. Él, que era uno de los periodistas que, junto a Edmundo Cruz y Pablo O´Brien, coleccionaban amenazas de muerte por el fruto de sus investigaciones ¡vivía frente al Pentagonito! En esa época, de secuestros, desapariciones y balazos en la nuca, era una muestra de valentía y tenacidad.
Por eso no dude en sonreírme al escuchar a Carlos Raffo, congresista cortado a la medida del estilo fujimontesinista de hacer política, llamar "cobarde" a Ángel Páez. Fue hoy, en las ondas de CPN Radio, en una entrevista telefónica con Víctor Andrés Ponce. Carlos Raffo, el mismo que fue funcional a Montesinos y Fujimori, que miente con naturalidad, que practica el cinismo con sobriedad, insultaba a un ciudadano que jamás recibiría dinero de nadie, mucho menos de Montesinos, como Ángel Páez.
Al escucharlo insultar a Ángel, de inmediato recordé cómo antes, el mismo Raffo, calumnió a un amigo entrañable como Monseñor Bambarén. Llegó al atrevimiento de acusarlo de algo impublicable para quiénes respetamos mucho a un digno servidor de la Iglesia Católica como Monseñor Bambarén. Por eso, con la sonrisa en los labios, llegué a la conclusión de que Ángel ni se molestaría en contestar a un digno representante del gobierno más corrupto de la Historia del Perú. Claro está que si hace lo contrario estaría en todo su derecho. Al fin y al cabo Ángel es un periodista honesto y correcto, enemigo de cofradías y lobbistas, culto y apasionado por su profesión. Dignifica, con muchos otros que están por allí, la profesión de periodista.
Lo de Carlos Raffo constituye una muestra gratis de lo que es y sería un nuevo régimen fujimontesinista. Por otro lado ese nivel de intolerancia (¿o desesperación?) demuestra que el fujimontesinismo sólo es viable con una prensa corrupta, sumisa y comprada. Con periodistas íntegros el fujimontesinismo como la corrupción se deshacen, como un castillo de arena en la playa.
Finalmente, así lo quisiera, Ángel no tendría necesidad de insultar a Carlos Raffo. Para algunos, su propia trayectoria es el peor de los insultos. Y ese es el caso del congresista Carlos Raffo.
Fuente: Mate Pastor