
El Poeta Walt Whitman se encuentra entre los poetas más universales que hayan existido, nacido el 31 de Mayo de 1819 en West Hills (Nueva York) y es hoy en día un hito obligado para todos aquellos lectores que quieran descubrir el trascendido artístico que ha alcanzado la poesía a lo largo de toda su historia.
Poeta, Periodista, Ensayista y Humanista Norteamericano, su trabajo literario se adscribe en la transición entre el Trascendentalismo y al Realismo, involucrado con su propia anuencia a estas corrientes artísticas pero con una libertad única para escribir y pensar. Llamado el "Padre del verso libre", está considerado como de los escritores más influyentes de los Estados Unidos, centro de su propio canon artístico.
La controversia que solían traer sus trabajos, sobre todo "Hojas de Hierba" (1855), desataba amplias polémicas acerca de la trascendencia de la poesía y en general de la Literatura Norteamericana que nunca había sido tan discutida a profundidad desde su aparición. Realizó diversos oficios como Profesor, Periodista, Empleado de Gobierno y Enfermero Voluntario durante la guerra Civil Estadounidense de 1845 siendo esta experiencia un brutal ataque de realidad a sus sentidos y al amor que sentía por su patria. Entre sus manuscritos más estudiados y difundidos podemos citar: "Hojas de Hierba" (tres volúmenes publicados en diferentes años), "El Astrónomo", "Cantos de mí mismo", "Los Dormidos", entre otros.
Estigmatizado por una puritana e hipócrita sociedad que lo consideraba un inmoral por divulgar sus abiertas tendencias sexuales en sus poemas, fue censurado en diferentes sectores de la sociedad norteamericana, tendencias que hasta el día hoy los historiadores no se ponen de acuerdo acerca de su verdadera preferencia (homosexual o bisexual). Whitman fue el primer poeta que experimentó las posibilidades del verso libre, sirviéndose para ello de un lenguaje sencillo y cercano a la prosa, a la vez que creaba una nueva mitología para la joven nación estadounidense, según los postulados del americanismo emergente.
El individualismo, los relatos de sus propias experiencias, un tratamiento revolucionario del impulso erótico y la creencia en los valores universales de la democracia son los rasgos novedosos de su poética; en línea con el romanticismo del momento, propuso en su poesía una comunión entre los hombres y la naturaleza de signo cercano al panteísmo. Tanto por sus temas como por la forma, la poesía de Whitman se alejaba de todo cuanto se entendía habitualmente por poético, aunque supo crear con los nuevos materiales momentos de hondo lirismo.
Su poderosa influencia llego a grandes poetas, posteriores a el, que desarrollaron a partir de sus versos, nuevos caminos y formas de comunicación estética, poetas como Wallace Stevens, Hart Crane, D. H. Lawrence, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, T. S. Eliot, entre otros, le deben el favor de haber sido tocados por el escritor en contra del Esclavismo Americano.
Luego de una vida dedicada al servicio público en el Gobierno Norteamericano, hasta 1873 en que sufrió un grave ataque de parálisis facial, producto de un derrame, los últimos años de su vida se dedico a revisar concienzudamente todos sus trabajos escritos, publicados y no publicados, añadiendo en ciertas ocasiones nuevos poemas a su conocido libro: "Hojas de Hierba". En esta tarea lo encontraría la muerte el 23 de marzo de 1892, dejando un par de ensayos que luego se publicarían póstumamente bajo los nombres de ("Perspectivas Democráticas", 1871 y "Días Ejemplares", 1882-1883).
Hojas de hierba (fragmento)
"Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astrosy que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena...y que el escuerzo es una obra de arte para los gustos más exigentes...y que la articulación más pequeña de mi mano es un escarnio para todas las máquinas.
Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.Creo en ti alma mía, el otro que soy no debe humillarse ante tini tú debes humillarte ante el otro.Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta.
(...)
Creo que podría retornar y vivir con los animales, son tan plácidos y autónomos.Me detengo y los observo largamente.Ellos no se impacientan, ni se lamentan de su situación.No lloran sus pecados en la oscuridad del cuarto.No me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.Ninguno está descontento. Ninguno padece la manía de poseer objetos.Ninguno se arrodilla ante otro ni ante los antepasados que vivieron hace milenios.Ninguno es respetable o desdichado en toda la faz de la tierra.Así me muestran su relación conmigo y yo la acepto.
(...)
No pregunto quién eres, eso carece de importancia para mí.No puedes hacer ni ser más que aquello que yo te inculco. " Y tú, mar... También a ti me entrego. Adivino lo que quieres decirme,Desde la playa veo tus dedos que me invitan,Y pienso que no quieres marcharte sin haberme besado.Debemos estar un rato juntos: me desnudo y me llevas muy lejos de la costa,Arrúllame y durmiendo al vaivén de tus olas,Salpícame de espuma enamorada, que yo sabré pagarte.
Mar violento, tenaz y embravecido,Mar de respiros profundos y revueltos,Mar de la sal de la vida, de sepulcros dispuestos aunque no estén cavados,Rugiente mar que, a capricho, generas tempestades o calmas,También soy como tú: con uno y muchos rostrosPartícipe del flujo y del reflujo, cantor soy de los odios y de la dulce paz,Cantor de los amantes que duermen abrazadosTambién doy testimonio del amor a mis prójimos:¿Haré sólo inventario de todos mis objetos olvidando la casa que los tiene y cobija?No soy sólo el poeta de la bondad, acepto también serlo de lo inicuo y lo malvado,¿Qué son esos discursos que nos cuentan de vicios y virtudes?El mal me sugestiona, y lo mismo la reforma del mal, más sigo imperturbable.¿Soy un inquisidor, un hombre que desprecia cuanto encuentra a su paso?No soy más que aquel hombre que riega las raíces de todo lo que crece.¿Te temes que la terca preñez sólo engendre tumores?¿Pensabas que las leyes que rigen a los astros admiten ser cambiadas?Encuentro el equilibrio en un lado lo mismo que en su opuesto.Las doctrinas flexibles nos ayudan lo mismo que ayudan las más firmes,Las ideas y acciones del presente nos despiertan y mueven,Ningún tiempo es más bueno para mí que este ahora que me viene a lo largo de millones de siglos.
No hay nada de asombroso en las acciones buenas de antes o de ahora,Lo asombroso es que siempre existan los malvados o los hombres sin fe.Se borran el pasado y el presente, pues ya los he colmado y vaciado,Ahora me dispongo a cumplir mi papel en el futuro.Tú, que me escuchas allá arriba: ¿Qué tienes que decirme?Mírame de frente mientras siento el olor de la tarde,(Háblame con franqueza, no te oyen y sólo estaré contigo unos momentos.)
¿Que yo me contradigo?Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué?(Yo soy inmenso, contengo multitudes.)Me dirijo a quienes tengo cerca y aguardo en el umbral:¿Quién ha acabado su trabajo del día? ¿Quién terminó su cena?¿Quién desea venirse a caminar conmigo?Os vais a hablar después que me haya ido, cuando ya sea muy tarde para todo?