Hoy el consumo interno se ha convertido en uno de los motores del crecimiento de la economía peruana, en paralelo con un dinámico crecimiento de las exportaciones y un sostenido flujo en las inversiones en capacidad productiva.
El PBI viene creciendo muy fuerte, el empleo formal crece cerca del 10 por ciento,, las inversiones privadas avanzan a 20 por ciento, tenemos colchones significativos en cuanto a liquidez, y en el sector externo tenemos una política fiscal responsable, una política monetaria que apunta a mantener el valor real de la moneda.
Esta coyuntura está permitiendo que en el país las tasas de interés bajen y se mantengan estables y cada vez a plazos más largos, lo cual alienta la inversión privada y se engancha con un mayor crecimiento de la economía.