
Su servidor, Alejandro "Jano" Aparicio: El Caminante
Como todos ustedes saben hace 12 días, el 24 de mayo, se llevaron a cabo la elecciones distritales y regionales en el Partido Aprista Peruano. Fueron unos comicios internos. A decir verdad, solo correspondió a la primera vuelta, pues en muchos de los distritos de Lima y regiones ningún candidato llegó a obtener más de 50 por ciento de votos, por lo que habrá segunda vuelta. Además, en otros distritos, como en el caso de Comas, San Juan de Miraflores, por citar algunos, no se llevaron a cabo las elecciones; eso sucederá este domingo 7 de junio.
En lo que respecta al resultado, cosa que es de conocimiento público, hay que ser sinceros. Yo, en todo caso, quiero serlo. Ni Jorge Del Castillo, ni Omar Quezada, como tampoco Mauricio Mulder Bedoya, pueden pretender canalizar los votos de los miles de apristas que se dieron cita donde les tocó votar. Los que han ganado han sido un cúmulo de candidatos que hoy con justicia se denominan independientes. Ellos son los grandes vencedores; los candidatos de las bases del Partido Aprista Peruano.
Esto que ha sucedido, en verdad, no debe sorprender a nadie en el partido. Se veía venir. No desde hace algunos meses, sino, muy por el contrario desde más de 2 años, cuando en las bases, si mal no recuerdan muchos, comenzó a expresarse un malestar y un distanciamiento entre los compañeros de las bases y la dirigencia de Alfonso Ugarte. Ahí se sentaron las bases de la derrota estrepitosa de lo que se llama, cosa que no existe más, "maquinaria" de Mulder. La derrota de Mulder es inapelable, con él único que ha ganado es con Andrés Tello Velasco en Lima Provincias. Aunque, a decir de muchos, en forma dolosa. Pregúntenle a Willy Alva o a Gerardo Castro que fueron sus adversarios, y sus víctimas.
En ese momento hace más de dos años también se gestó la debacle electoral del aparato de Jorge Del Castillo. Alejado de las bases del Partido Aprista Peruano, dada las responsabilidades que asumió, se mantuvo alejado de quienes lo llevarón al poder. Jorge ha pagado caro todo esto. Lo de los Petro Audios, ni que hablar, lo trajo por los suelos. Si a todo esto le añadimos el comportamiento, como muchos dicen, de compañeros de su entorno, a nadie debe sorprender la situación en la que se encuentra el otrora hombre poderoso dentro del APRA. Ojo: digo todo esto a sabiendas que en política no hay muertos. Jorge puede volver, pero le va a costar.
En lo que respecta a otro que apareció en las fotos tras la primera vuelta, Omar Quezada, el nuevo ahijado de Armando Villanueva del Campo, bueno tampoco creo que pueda pretender canalizar estos votos. Él, tanto como otro de los Cuarentones de Cúpula, que es Carlos Arana han sido, en su momento, al igual que Wilder Bendezú, secretarios nacionales de organización. "¿De qué cambio hablan?, ¿De qué renovación?", se preguntan en las bases. "Estos compañeros -me dijo un militante enojado al ver la portada de un periódico de circulación nacional- no son parte de la solución, son parte del problema que hay que resolver". O sea, la cosa del Cambio y la Renovación no va por ahí.
Por donde va todo esto. Es por el lado de los independientes que verán con sabiduría que rostros nuevos se han implantado con esfuerzo en la base popular del pueblo aprista. Ya hay nombres, mi propósito, aunque preferencia ya tengo, no es nombrarlos; todo vendrá en su momento. Por lo pronto, les puedo decir también que se sienten pasos en los Conos de Lima, o mejor dicho en las otras Limas y en el interior del país. Yo estoy seguro que cuando el rostro alternativo surja, lo hará con la fuerza necesaria para hacer frente a las maquinarias que tanto daño han hecho al partido y que han sido derrotadas el 24 de mayo.