
No es con la violencia que se acallan a los pueblos...
Lo que todos temíamos acaba de ocurrir. El Gobierno de Alan García/Yehude Simon, y la Ministra Mercedes Cabanillas son los responsables políticos de la matanza contra indígenas amazónicos que han estado reclamando sus derechos reconocidos por convenios internacionales que el Perú ha suscrito.
Los dirigentes amazónicos han estado apelando a la desobediencia civil ante los sucesivos engaños, postergaciones y "mecidas" del Alanismo. Se ha estado esperando que la situación se deteriore para pasar a la represión más brutal y abyecta.
Esa es la "Gobernabilidad Alanista" basada en el principio del "Orden y la paz social" que la Ministra Mercedes Cabanillas ha interpretado como disparar primero y preguntar después.
La muerte de policías tendrá que ser investigada, pero ello no justifica esta acción violenta que solo abre las puertas para más violencia. Cuando una Democracia solo opera en base a la represión, se deslegitima. Alan García no ha aprendido la lección, sólo ha cambiado para ser el instrumento de los ricos y no ha cambiado su relación con los pobres y desheredados, cuyas vidas le importan un comino.
Que gran error el de Mercedes Cabanillas, cuyo temple se desdibuja en medio de este baño de sangre. Ojalá que nunca tenga que llorar a sus hijos, como lo hacen las madres de los indígenas, cuyas imágenes dan la vuelta al mundo. Cabanillas cumple ahora el triste papel de Agustín Mantilla cuando la matanza de El Frontón.
Que asco el Alanismo, que asco la Bestia Fascista que regresa desde el pasado, desde las matanzas de Lurigancho, de El Frontón, del cuartel Los Cabitos, de las fosas comunes en Ayacucho y Huancavelica.
Pero ahora ya no hay SL ni MRTA, lo que existe es una sociedad civil indígena movilizada que acaba de ser masacrada en medio de una lluvia de balas. Que asco estos genocidas que no son demócratas sino políticos corruptos al servicio de los monopolios y las transnacionales.
Que los Apristas, que los Hayistas se pronuncien en contra de esta forma de resolver los problemas. Salvemos al menos la decencia y la dignidad de lo que fue un gran movimiento popular indoamericano que el Alanismo ha prostituido.
Y los Alanistas, que se pudran en su corrupción y en su fascismo. Seguramente van a declarar que los indígenas tienen la culpa, que hay intromisión extranjera, que han sido manipulados, que sus dirigentes son corruptos, que la "Nación" está primero, que el "Derecho" es de todos los ciudadanos y no sólo de un grupo. Vayan Alanistas a leer a Aldo "Mariategui" allí están los argumentos y las justificaciones para lo que acaba de ocurrir. No oculten más su racismo y mentalidad criolla servil.
¡Vivan los pueblos originarios de Indoamérica!
¡Vivan los luchadores sociales que defienden la Amazonía de la voracidad de los monopolios!
¡No al fascismo-Alanismo!
Por Eduardo Bueno León