Educar en valores, he ahí el reto de nuestro tiempo
De un tiempo a esta parte, los Institutos y Universidades se han preocupado en formar buenos y competentes profesionales y no necesariamente buenos ciudadanos. Pensando, sin duda, en los nuevos escenarios que tiene que afrontar un país, así como en el incesante y vertiginoso cambio que vive el mundo globalizado, donde las nuevas herramientas que brindan el Internet y el cambio tecnológico en general han roto fronteras, distancias y tiempo.
Pero lo que podría constituir una ventaja para el desarrollo individual de una persona y por tanto de su entorno –familia, comunidad y país- muchas veces se ha tornado en una desventaja; y porque no decir en un problema de no tan fácil solución.
Resulta así que más de las veces, miembros de una familia que habitan la misma vivienda están distanciados y ocupados en sus propias actividades. La Computadora Personal que sin duda ha revolucionado la forma de vida de la gente, también toma parte en el proceso de una mayor individualización de los seres humanos.
Estamos tan cerca y a la vez tan lejos. Las tradicionales reuniones familiares en torno a una mesa, para compartir el desayuno, almuerzo, lonche o cena, forman parte de la historia. También los padres por las propias exigencias de la vida moderna deben trabajar; todo eso conlleva a vivir de prisa en prisa y a ausentarse del hogar.
La transmisión de valores a las nuevas generaciones desde temprana edad se produce más por la vía del entorno: en la escuela, el barrio, la empleada del hogar y por qué no decirlo vía la comunidad de ínternautas, ó vía los medios de comunicación abocados últimamente, en alguna proporción, más en transmitir escándalos vinculados a conocidos personajes de la televisión o deportistas que en destacar buenas y positivas noticias.
Por ello es necesario que se tome conciencia de la tarea pendiente que significa fijar nuestra atención en la niñez y juventud, y brindarles no solo buenos ejemplos a imitar, sino en formar y templar su carácter, para que puedan asumir con responsabilidad su rol en nuestra sociedad.
La Asociación Internacional de Clubes de Leones, considerada la institución filantrópica más grande del orbe, consciente de esta situación que afecta a todo el mundo, ha delineado un Programa denominado Lions Quest ó Leones Educando que trata precisamente de inculcar valores y principios en nuestra niñez y juventud.
Este paradigmático programa busca, por una parte, potenciar la responsabilidad de la juventud para que esta pueda templar su carácter y resistir al peligro que significan tanto la violencia juvenil como la drogadicción, y, por la otra, acentuar su liderazgo mediante una activa participación en tareas comunales; preparándolos para transitar en un mundo competitivo y complejo.
Y en verdad que Lions Quest trata también de integrar más a la juventud con la familia, profesores y la colectividad en su conjunto, como una forma de colaborar con su sólida formación en valores éticos y morales. Este importante programa está a disposición de todos los centros educativos, a la espera de que en el momento oportuno podamos trabajar juntos en su aplicación y disfrutar de los beneficios que su implementación conlleva.
Federico Nakachi Morimoto
Ex Gobernador Inmediato Distrito H-4
Asesor Lions Quest Distrito H-4
www.clubdeleonesperuh4.com
informes@clubdeleonesperuh4.com