
La presencia de Pizango en la Embajada de Nicaragua moviliza a la portatil aprista
El gobierno de Alan García y el partido aprista insisten en su forma precaria y premoderna de hacer política. No han encontrado mejor forma de incentivar el odio de peruanos contra peruanos que movilizar a sus partidarios a protestar en la Embajada de Nicaragua contra el refugio de Alberto Pizango.
¿El objetivo? simple, seguir construyendo un clima de confrontación, de amenaza extranjera, para así ganar algunos réditos en las encuestas y tratar de hacernos olvidar la masacre de Bagua, de la cual aún no se sabe el número de muertos exactos en las comunidades amazónicas y la forma real como actuaron los grupos enfrentados.
Esta actitud refuerza nuestra posición que García no está preparado para gobernar.
Fuente: Mate Pastor