
El Perú como nación y miembro de la Comunidad Andina de Naciones, con un crecimiento económico único en la región, ha ido sorprendiendo con su dinámica al mundo entero, llegando a constituirse en el Gran Tigre de América o también como el Puma Andino. Este crecimiento, sorprendente para propios y extraños, obedece nada más que a una férrea disciplina fiscal enmarcada en el modelo económico implementado por el gobierno
Ahora, cuando todos los peruanos veíamos superar los males económicos vividos en el siglo pasado, cuyo costo asumió la juventud de entonces, dos generaciones más de peruanos han tenido que sacrificar la calidad de sus vidas en aras de un verdadero saneamiento de nuestra economía nacional.
Fueron muchos años de sacrificio y amor por nuestro querido Perú a fin de verlo en la situación expectante en la que se encuentra en un mundo donde la crisis internacional golpea a las grandes naciones.
Esta realidad internacional en la que está inserta nuestra nación, no parece ser vista o entendida por aquellos que están en contra de todo este crecimiento económico y social. Aduciendo buscar justicia, igualdad, y promoviendo un falso patriotismo, han levantando banderas de reivindicación económica y social, agitando a las masas obreras y nativas. Llevando el mensaje de nacionalismo, de rebeldía, insurgencia y revolución a quienes por siglos han estado siempre desplazados y postergados, y quienes hoy no entienden el proceso que hay que seguir para alcanzar el desarrollo pleno.
Este protagonismo de estos seudos patriotas, quienes traen ideologías, doctrinas y pensamientos y escritos por personas que nunca conocieron nuestro país como Carlos Marx, Lenin y Mao, es posible gracias a que estos señores levantan banderas reivindicativas con un falso sueño bolivariano de igualdad, justicia y libertad.
Digo esto, porque cuando se gestó la independencia de los pueblos de América gracias al liderazgo del Generalísimo José de San Martín y luego el Gran Libertador Simón Bolívar, quienes sellaron por la voluntad general de los pueblos de América la independencia de América, estos no lograron la integración social que nos condujese por la senda del desarrollo y progreso.
El Perú de hoy no ha cambiado mucho en su historia en el campo social. El Perú de hoy formados por blanquitos, cholos, chinos, indios, y la mezcla racial de todos ellos, tampoco han logrado una integración social en nuestra nación, por las heridas abiertas dejadas en el pasado, y por la mala administración y dirección de los gobiernos para superar este gran problema.
Este problema ha sido muy bien aprovechado por aquellos traidores al pensamiento primigenio de nuestros libertadores: la de ver a una América libre de todo yugo de explotación y de injerencia internacional.
Hoy nuestra patria nos demanda defender, como lo hicieron nuestros próceres, libertadores y nuestros héroes, la libertad que nos dejaron como herencia, libertad que solo podremos dejar a nuestro hijos como herencia, garantía para una gran nación que solo desea madurar y vivir como tal.
Por Jesús G. Chang Martinez