El miedo, según el diccionario, es:
1.-Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.
2.-Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.
Los hombres, muchas veces, tenemos miedo. El inventario de los miedos humanos sería inacabable. Podría ocurrir que un paracaidista, o un torero, tengan miedo de intervenir en una tertulia donde hay siete u ocho personas. Otras veces, un hombre que tiene una gran fuerza para los debates públicos y habla ante una muchedumbre que a cualquier otro le resultaría abrumador, se asusta al encontrarse con un perro inofensivo.
Tenemos miedos de distintos tipos:
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Miedos a cosas y seres vivos: pistolas, cuchillos, fuego, aviones, arañas, perros, murciélagos...
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Miedos sociales: a hacer el ridículo, a decir algo inapropiado, a contar un chiste y que nadie se ría, a suspender un examen, a tartamudear, a ponernos rojos, a sudar, a que descubran que eres inculto en algún tema... Más aún: a las comidas de empresa, a las entrevistas de trabajo...
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Miedos / complejos: a ser más o menos bajito, a la celulitis, a la calvicie...
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Miedos futuros: a repetir errores del pasado, a envejecer, a la enfermedad, al dolor, a la soledad, a la hipoteca, al fracaso, a decepcionar, a perder seres queridos, a un cambio de vivienda...
Lo peor del miedo es su efecto paralizante. Impide pensar con claridad, accionar proactivamente, buscar soluciones, ver el lado positivo, adelantar, superarse.
¿En cuántas cosas estamos estancados por culpa del miedo?
Hasta pronto,
Su amigo…
LIC. RAMON RIOS ARGUMEDO