
La muerte de Antonio Espino ocurrido el miércoles pasado y que según las informaciones sería dirigente de un denominado Sindicato de Lima y Norte y Conos, demuestra que los enfrentamientos entras las bandas de delincuentes continúan a pesar de los esfuerzos de la Policía Nacional.
Tal como lo ha referido la FTCCP hasta el momento ninguna víctima pertenece a su institución y a la CGTP, mientras el número de muertos por ajuste de cuentas o enfrentamientos sigue aumentando entre los sindicatos afiliados a la federación aprista y los que son controlados por prontuariados, quienes continúan extorsionando a trabajadores y empresarios.
La FTCCP demanda al gobierno aprista incrementar los esfuerzos para evitar que aumenten las víctimas, la inseguridad ciudadana y se afecte el crecimiento del sector, además de perjudicarse la calidad del empleo y las inversiones futuras.