EN LA BÚSQUEDA POR LA PRESIDENCIA PERUANA DEL 2011, EVO TAMBIÉN ESTÁ CORRIENDO
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del Perú en su censo del año 2007 generó el estudio acerca de la realidad indigenista en dicho país. Para ello, elaboró el documento denominado, "Resultados Definitivos de Comunidades Indígenas". Resulta llamativo, en dicho informe, que tanto el INEI y como el Estado peruano, sólo consideran a la población emplazada en la amazonia peruana como "pueblo indígena". El Estado peruano parece haber adoptado una estrategia sistemática e institucional en orden a reducir oficialmente el peso específico de la población indígena en el total de la población peruana. Es así como los redujo físicamente a un espacio territorial particular, en este caso la Amazonía, y asoció su origen étnico a un elemento único: la lengua aprendida en la niñez. En el Perú, oficialmente, solo existirían "pueblos" indígenas en la amazonia.
La reducción del concepto de etnicidad tuvo como resultado lógico el ver disminuida drásticamente la población de origen étnico en dicho país. Entre el Censo del año 1993 y el del 2007 la población quechua, por ejemplo, conoció una disminución oficial transitando desde un 16.6% a 13.2%, mientras que la población aymará lo hizo desde el 2.3% al 1.8%.
Desde la óptica Banco Mundial, sin embargo, entre un 25% y un 48% de los hogares peruanos pueden ser considerados indígenas. Según fuentes independientes, los indígenas peruanos suman un 45% de la población total, un 37% mestizo, y 15% blanco y un remanente de un 3% de población de origen asiática y otras.
¿Qué podemos interpretar, a la luz de los recientes acontecimientos en Perú con respecto a la muerte de indígenas amazónicos y la reacción de Bolivia y Venezuela en torno al tema? Veamos.
Evo Morales llamó al hecho un "genocidio" y acuso a Alan García de buscar "humillar a la población indígena". Antes, el presidente boliviano llamó señaló a los organizadores de la Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas, que se realizó en Perú a construir la "segunda y definitiva independencia" de los pueblos de América. Un llamado claro a la unión de los pueblos indígenas peruanos en torno a una causa común: alcanzar el poder. La respuesta del gobierno de García ha sido cauta, so pena de "hacerle el juego" a Chile y su nuevo aliado "altiplánico". Hoy Belaunde es claro en ese sentido: declaró a Evo Morales "enemigo del Perú".
Ya habíamos señalado en otra nota que la mezcla entre indigenismo, nacionalismo y etnocacerismo amenazaba la continuidad del proyecto político-económico del régimen de García y de todo el orden político interno peruano. No es nada nuevo. Históricamente, dos han sido las principales amenazas internas para la elite peruana. Por un lado, las fases de toma de conciencia de su población indígena de su condición de sometimiento histórico. La segunda, el surgimiento de un liderazgo indigenista capaz de aglutinar a ese 45% de la población en torno a un proyecto de naturaleza etnoinidgenista. Ya el 2008, en el marco de la Cumbre de los Pueblos 2008, el dirigente peruano Miguel Palacin, reveló sus intenciones de postular un partido político de indígenas a las elecciones generales del 2011, señalando que, "queremos un instrumento político distinto al de los partidos convencionales. Buscamos un Estado plurinacional que nos incluya".
La clase política peruana reconoce el riesgo que corre si su población indígena toma conciencia política de la de su condición de sometimiento histórica a esa elite limeña y adopta un proyecto político propio, autónomo, similar al del MAS en Bolivia. He aquí la principal amenaza de Evo para el sistema político peruano.
Hoy los gobiernos de Evo Morales y de Alán García están enfrascados en una guerra fría de naturaleza política.
Para García y su clase política, Evo ha obtenido victorias relevantes, no solo goza de alta legitimidad política en su país, sino que se está erigiendo en un líder indigenista transnacional que llama a los indígenas a buscar y conquistar su independencia. Un llamado que lo hace en Perú.
Evo incrustó una cuña paceña en el corazón del sistema político peruano, y buscará sacarle provecho contra el régimen liberal de García. Por otro lado, el régimen aprista identifica a Evo como una amenaza potencial para su orden interno, pero sobre todo, para seguir manteniendo un sistema político que lejos de gozar con legitimidad por parte de su población, cae sistemática y progresivamente en las encuestas.
Publicado por: La Tercera, Santiago - Chile
Cristian Leyton Salas
Doctor en Estudios Americanos.
Es académico del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Central e Investigador Titular en el área de los Estudios Políticos, de Seguridad y Defensa del Observatorio Regional de Paz y Seguridad (ORPAS), de la Universidad Bernardo O'Higgins.
Se desempeñó como Analista Internacional del Departamento de Estudios y Análisis en el área vecinal y regional del Centro de Estudios e Investigaciones Militares (CESIM) del Ejército de Chile.
Es Bachellor en Ciencias Políticas y Master of Arts en Relaciones Internacionales, de la Université du Québec Montreal (Canadá) y graduado del Center for Hemisferic Defense Studies (CHDS), Washington D.C..
Autor libro sobre la percepción de amenaza vecinal del Perú y su relación de rivalidad con Chile y su entorno regional: Amigos y Vecinos en la Costa del Pacifico. Luces y Sombras de una Relación., Colección Investigaciones, No. 17, Año 2007. Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos. Ministerio de Defensa de Chile.
Compilado por Economista Gilberto Ojeda Salazar