El titular del Fondo Monetario admitió que lo peor de la crisis financiera no pasó
Dominique Strauss-Kahn afirmó este lunes que -pese a ello- hay signos de que se está volviendo a una "estabilización" tras la peor debacle financiera desde 1930. A su vez, recalcó que, si bien "la posición del G8 es que estamos comenzando a ver brotes verdes, debemos ser prudentes".
El titular del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, reconoció que aunque lo peor de la crisis económica mundial todavía no finalizó, hay signos de que se está volviendo a una "estabilización" tras la peor caída financiera desde 1930.
"Lo peor puede aún estar por llegar para la economía mundial en la crisis financiera actual", consideró Strauss-Kahn al hablar durante un viaje realizado a Kazajistan, según información de la agencia Bloomberg.
No obstante, dijo que coincidia con la conclusión de fin de semana de los ministros de finanzas del Grupo de los 8, en relación a que la economía global estaba mostrando signos de estabilización después de la peor crisis financiera desde 1930.
Apuntó que "la posición del Grupo de los 8 es que estamos comenzando a ver brotes verdes pero a pesar de eso debemos ser prudentes", dijo antes de mantener diálogo a puertas cerradas con el primer ministro de Kazajistan, Karim Masimov.
El Grupo de los 8 discutió en una reunión en Lecce, Italia, este fin de semana, como comenzar a desacelerar el extraordinario estímulo que inyectaron en la economía mundial en la forma de tasas de interés bajas, grandes déficit presupuestarios e inundando sus economías con dinero.
Strauss-Kahn se refirió al crecimiento del crédito como un signo de que la actividad financiera estaba comenzando a levantarse pero no dijo si el FMI estaba listo para ayudar con una posible estrategia de salida una vez que la recuperación económica sea evidente.
Sarkozy pide un nuevo orden social mundial y la regulación del capitalismo
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, hizo hoy un llamamiento a establecer un nuevo orden social mundial y a no repetir los errores del pasado, aquellos de un "capitalismo que se volvió loco a fuerza de no someterse a ninguna regla".
"La regulación de la mundialización es la cuestión crucial", afirmó Sarkozy, quien agregó que quienes dicen que todo podrá seguir como antes cuando se resuelva la actual crisis económica y financiera "hacen un análisis totalmente suicida".
Sarkozy, que intervenia ante la Cumbre Mundial por el Empleo, que se abrió hoy en Ginebra, afirmó: "mi mensaje es muy simple, no esperemos para actuar a que sea demasiado tarde".
Se preguntó si ante la miseria, el hambre, los trabajos forzosos, el cambio climático que amenaza la supervivencia de una parte de la humanidad "¿tenemos derecho a esperar?".
Y ante el "capitalismo financiero que se volvió loco a fuerza de no someterse a ninguna regla y del que empezamos a ver hasta que punto puede ser destructor ¿sería razonable esperar mas?".
Igualmente planteó que si "hay que esperar que la crisis económica, financiera, climática, social se transforme en una crisis política a escala planetaria para decidirnos al final a cambiar".
El presidente francés aseguró que la globalización no puede gobernarse sólo por la oferta y la demanda, renunciando a principios morales.
"La mundialización no sobrevivirá a la ley de la selva, porque no puede haber libertad sin reglas", dijo, y recordó que "la OIT ha defendido siempre esa tesis a contracorriente de la ideología dominante".
Por ello, propuso una "revolución en el gobierno mundial" para que las normas que están inscritas en los acuerdos internacionales sean aplicadas efectivamente. En esta nueva forma de Gobierno, según Sarkozy, la OIT debe tener derecho a decir la última palabra ante la OMC, el FMI o el BM cuando están en juego normas fundamentales que ella se encarga de respetar.
"Necesitamos reglas que se conviertan en normas que se impongan a todos. No se trata de armonizar al detalle todas las legislaciones de trabajo. No se trata de imponer a los países má pobres las normas sociales de los países más ricos. Se trata de poner en pie entre las naciones un sistema de reglas que tire de todo el mundo hacia arriba en vez de tirar de todos hacia abajo", subrayó.
Y pidió que las intervenciones del FMI, del Banco Mundial, de los bancos de desarrollo se sometan a un condicionamiento medioambiental y a uno condicionamiento social.
"No es normal que el FMI o el BM vayan a ayudar a un país sin que se le pueda pedir que respete las reglas elementales en materia de trabajo, de medio ambiente o de salud pública".
Pero al mismo tiempo, dijo, "no se le puede pedir a un país que respete un cierto número de exigencias sociales e imponerle planes de ajuste con consecuencias sociales y humanas desastrosas". "Para poder dar lecciones, las organizaciones internacionales deben aplicárselas a ellas mismas primero", afirmó.
Y en cuanto a las decisiones adoptadas por el G-20 para reformar el capitalismo financiero, Sarkozy pidió que se respeten los compromisos, se vaya más lejos para "reconstruir un sistema financiero que financie antes a los emprendedores que a los especuladores".
El BCE cree que muchas aseguradoras caerán si se prolonga la crisis
Asegura que el sistema financiero Eurozona aún tiene problemas y que podría volver a perderse la confianza. La aseguradora AIG ha protagonizado un sonoro "default" en Estados Unidos.
En su informe semestral sobre coyuntura europea, que ha sido hecho público hoy, el Banco Central Europeo (BCE) ha desmentido la teoría de los "brotes verdes" y ha alertado de que "la mayoría de los riesgos a la baja para la estabilidad financiera de la zona euro y que fueron identificados en el 'Estudio de Estabilidad Financiera' del BCE de diciembre de 2008 se han cristalizado".
Debido a ello, los expertos del organismo regulador europeo creen que las cosas pueden ir a peor de lo que hasta ahora van a nivel financiero si la recesión mundial es "más profunda y prolongada que lo esperado". El banco destaca que puede haber "tensiones en las cuentas de resultados de las aseguradoras". En Europa el sector asegurador no ha sufrido los embates de la crisis económica con tanta intensidad como en EE.UU., donde la aseguradora más grande del país (AIG, American International Group) ha protagonizado un escandaloso "default" del que ha tenido que ser rescatada por la administración norteamericana, además de varios escándalos relacionados con el supuesto uso del dinero público para pagar bonus y dádivas a sus directivos.
Otros riesgos que identifica el banco además del de las aseguradoras son la "posibilidad de una mayor erosión en las bases de capital y riesgo de los bancos y la vuelta a una pérdida de confianza por parte de los grandes grupos bancarios europeos". Además de estos problemas dentro de la zona euro, para fuera de "Eurolandia" el BCE identifica otros como "que los precios de las casas en EE.UU. sigan cayendo más de lo que ahora mismo se prevee o una intensificación de los problemas que tienen los países del centro y este de Europa".
Compilado por Economista Gilberto Ojeda Salazar