
UNA PIEDRA VA HACIA LA MONTAÑA DEL SEÑOR...HERMANOS
ENTRE AIRES DE QUENA Y TANGOS, BANDONEON Y HUAYNOS
Oda a LORENZO WILFREDO (Cusco-Lima-Buenos Aires... PERÚ)
Chakisurusqa-pies tiernos para empezar a transitar desde los andes-anti con el morral lleno de alimentos incarios del maíz-sara; con sus dientes llenos de leche, orgullo de los que nacieron ataitachados por el Inti-Sol. Ese niño-irqi con su fantasía y naturaleza que ya no soportaba su tierno cuerpo-hanchi, extiende su brazo-marqui bajo su nuca-kurku y con la mirada al hanan pacha-firmamento no duerme y comprende que desde esa noche-tuta, la killa-luna será en esos previos instantes de odisea; la amiga-wawqimasi que lo acompañe en su temor; no su miedo-manchacuna. Debes salir pronto, jilguerito-chalchaliru con la alborada-paqariy hacia la ruta que vaya convirtiendo tus alas-lijra en días de grandeza.
Tanto es el ímpetu por crecer que el agua de su río-mayu Urubamba, cesa la sed del mancebo pero no lo calma, es más su ánimo de raza que lo engarza al acero y llena de orgullo a los Apus que admirados del intrépido coraje, encargan a los cóndores-kondur para que guíen al guerrero-wisa en ciernes, su peregrinar por nuevas tierras-allpamama.
Camina serranito cusqueño, viaja por las cuestas de tus padres; imprime en tus ojos chiquitos los montes, los ríos, tus gentes, las acuarelas vivas de tus majestuosas ruinas, aquellas que te hacen sentir bien porque no se quedaran solas. Tienen tantos viajeros que admiran el grandioso imperio del terruño que al partir ni cuenta se darán de tu ausencia. Sólo ellas que no hablan pero sienten respeto humano van arengándote que eres el embajador de la casta afincada desde hace miles de años y llenan como tributo, polvo mágico ancestral sobre tus incaicas ropas de Abril y cosechas-aymuraykilla.
Ya tus cordilleras del Vilcanota van quedando atrás y en la mente incrustada en un rincón, el sentimiento por volver para luego pedir por los tuyos. No sientes el trajín a pesar de la niñez, pero si reclamas bendición a la Pachamama para cuidarte, cuando en la soledad de las campiñas los que no creen en ti, tienten a los sentidos remitiendo piedras quebradas para hacerte desistir.
Sólo DIOS sabe como llegaste hasta estas costas de nuestro Perú bendito, para imitarlo porque vas creciendo honesto como él; y éste al saber de vuestro coraje pide oigas como envía su gozo al hijo que viaja. Llenando tus oídos con frases alentadoras bajo el rumor de las corrientes del río hablador. El comprende sabiamente que desde tan indómita decisión no consumiste palabras vanas en tus inmensos pulmones y quiere hacerte sentir que tienes en las aguas del Rímac, al amigo que se rinde en homenajes y te habla: "Has crecido enorme y entre grandes os rindo honores y pleitesía pequeño inca; al hombre que partió infante y llega portando sueños, honestidad, fe, amor, valor, constancia y su indeclinable vida en la valija".
Amaneces al compás del mar-kkuchamama sabiendo que por el momento no tendrás la compañía de San Pedro- La Roca nombre del barrio andino, quien al verte partir os encarga cuidarte al gigante San Cristóbal, el que lleva en sus hombros DIVINO NIÑO JESÚS, convirtiéndose en patrono de vuestra profesión.
Tus mañanas ya no son de quenas y de huainos, te enamoras perdidamente de las costeñas playas y cantas de dicha entre acordeón y bandoneón hermosos tangos; ellos que recuerdan los avatares del adalid, la del viajante, la del émulo de Ulises que no se doblegó y llegó para empezar a darle nueva forma de convivencia a la familia que dejó y luego ir forjándose una con tenacidad y constancia propia en ti y tu orgulloso linaje.
Un hombre es una pequeña cima que lleva siempre el afán para hacerla crecer; así nacen piedra a piedra las montañas, como mi padre. Sólido, alegre, orgulloso de sus raíces, amauta que transita y enseña sobre las acciones de sus quipus. Ahora razono cuando silbabas y cantabas llenando los vasos-qirus con el sabor puro de conquista, esa que depara DIOS a los que cumplen como Hijo, Hermano, Respetuoso Esposo, Papá, Abuelo, Amigo y Leal que rompe los falsos moldes con su garrote-maqana.
En honor a ti -Amado Padre- la inmensidad de NUESTRO SEÑOR, te concedió partir a su encuentro en paz, rodeado de muchísimo calor, ternura y respeto. Hasta nos parece verte y escuchar como asientes con reverencia; persignándote a cada instante y en tus labios una hermosa frase: TODO LO PODEMOS CON EL FAVOR DE DIOS. Esos que nos otorga el GRAN CREADOR para los viajes, el de los caminos transitables, de los portentosos y esperanzados donde se acrisolan la longanimidad para con tus bases formar otros imperios aireados de músicas Valichas. Muchacho engreído por Vírgenes del Sol, asilado perenne de los Coricanchas, durmiendo en los suelos de Sacsahuamán y Machupicchu; consumiendo los trigos, la papa y la chicha que te aguardan para restituir, fortalecer y protegerte bajo sus celestiales tambos.
Y Perdónanos Taita Papá -émulo del zorzal que canta- haber desconfiado de ti cuando manifestabas tu significativo lema que no entendíamos, ese que solías decir "El día que yo muera, se morirán todas las flores " y preocupados esperábamos al día siguiente de vuestra partida. Ese que te llevó hacia el encuentro de las alturas para unirte a las manos morenas campesinas del TAITACHA SEÑOR. Comprendiendo tardíamente que no cumplirías con inusual anhelo, porque las Rosas, las flores, y los verdes de los sembríos y sus campos, no te acompañaran; porque jamás morirás. Tú continuas latiendo fuerte, trepando sin sandalias esas colinas etéreas que van hacia las montañas del ARQUITECTO UNIVERSAL, hoy un nuevo propósito para alcanzar la eternidad... viajero sideral.
No distraigamos su peregrinar, llorando. El no debe voltear y distraerse en lo terrenal. Alentémoslo para que su vista y sus manos vayan hacia delante y no tarde en reunirse con el amado ser que lo espera para estrecharlo: EL SANTÍSIMO DIOS PADRE.
Tus Pequeñas Rocas Vivas Que te Alientan... SEGUIR
ROSA V. CANO SUSANIBAR y ABRIL,
Mercedes, Lizardo, Laura,
Wilfredo Daniel, Miguel Ángel, Rosa Jesús y
David ABRIL CANO
Maura, Ernesto, Carlos y Elba
23-2-1920 / 1-7-2005