
Muy bien, y ojalá Pato García, Wilbert Bendezú, Fernando Arias se solidarizaran con Luis Alberto Salgado como lo ha hecho Jesús Guzmán, y como también lo han comenzado a hacer los cc descendientes del jefe, como Arístides Haya de la Torre (su pronunciamiento en Vanguardia es extraordinario) o como Rocío Valencia Haya de la Torre. De lo contrario estamos con encubrimientos o pretendiendo sacar ventaja. Es en estos momentos difíciles, duros y dramáticos cuando se conoce a la gente, la sinceridad de sus propuestas, y más aún, el talante sicológico y político que nos permite valorar, si están en condiciones de enfrentar la tarea de reconstrucción del Aprismo histórico y dar la batalla por los valores e ideas.
En descargo de los cc citados y que fungen de candidatos a la Secretaria General, debo decir, que a lo mejor están operando con perfil bajo para que esta situación se supere y se solucione, no lo se. Pero si prefieren el silencio, deben saber que ese silencio es cómplice, es consentidor de la arbitrariedad. La expulsión de Luis Alberto Salgado, vicia todo el proceso electoral interno, deslegitima a cualquiera que sea electo, designado, impuesto o seleccionado por la oligarquía que dirige al partido. Y lo más seguro es que ellos mismos sean objeto de la violencia institucional Alanista, aunque cuenten con los apoyos militantes necesarios. Se les permitirá "acompañar" el proceso interno, pero al primer signo de acumulación de fuerzas favorable, se lanzará la hoz y se cortarán cabezas.
Sólo la unidad del auténtico aprismo, de las fuerzas progresistas y éticas del partido, pueden asegurar la afirmación de un bloque militante y social con capacidad real de influir en las decisiones que se tomarán en el 2011. Los otros candidatos son oficialistas, simuladores y prestos a asegurar curules y dádivas. Son los favoritos del Gran Amo, pese a sus aparentes disonancias.
Saludos,
Eduardo Bueno