
Lucas Rodriguez W.
Como en anteriores acontecimientos a lo largo de la historia de nuestro país, se llama traidores a los que en alguna forma sirven a los intereses de los sectores oligárquicos de otros países. Digo esto, pues hoy una nueva oligarquía de odio se cierne sobre el país más rico del continente indoamericano.
Se trata de los nuevos dueños de Venezuela con Chávez a la cabeza. Este es el nuevo Velasco, que se cree como todos los dictadores salvador de su pueblo: Y después solo saquea las arcas de sus países, para después partir con las bolsas llenas de oro y diamantes, y van a parar a Europa, dejándonos aquí los problemas… Y pensar que esto se reproduce desde la colonia como una maldición.
El aprismo surgió contra esto, con el hombre que trajo entre sus brazos la aurora de un nuevo dia, con el hombre que se llamó Víctor Raúl Haya de Torre, jefe y guía de quienes nos hacemos llamar apristas. Hasta que él llegó y marcó con su impronta nuestra historia, aunque algunos no lo reconozcan ni mucho menos lo mencionen…
Ahora nos encontramos, por eso, en medio de una lucha en defensa de nuestros ideales, de nuestras gentes, alcaldes masacrados y gentes -comunes y corrientes- azotadas por las turbas comunistas que ni siquiera saben que es lo que defienden.
Lo peor de todo esto, es que los que perpetran estos actos son manipulados por un asesino que anda suelto y todavía usa los dineros de los grandes corruptos de uniforme que están usufructuando el poder en la hermana República de Venezuela.
Por eso, es necesario que cerremos filas… Ya que la patria está en peligro. Pues como dijo el jefe inmortal:
¡Desunidos nada somos, unidos lo podemos todo!
Lucas Rodríguez Wurttele