El sindicato de Trabajadores de Petro-Perú-Oleoducto rechazó la propuesta del reciente ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez Gamarra, de incorporar a la empresa petrolera del país en el ámbito del Fondo Nacional de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe).
Según explicó el secretario general de dicho gremio laboral, Evin Querebalú Román, esa medida pone en riesgo a Petro-Perú, porque al estar en el ámbito del Fonafe podría ser privatizada en cualquier momento, solo cuando lo decida el directorio de esta entidad del Estado.
Recordó que el Decreto Legislativo 1031, que fue dado con el presunto fin de promover la eficiencia de la actividad empresarial del Estado, autoriza al Fonafe a inscribir un mínimo del 20% de su capital social en el Registro Público del Mercado de Valores. Ellos significaría –agregó- que cuando lo disponga la entidad del Estado se pondrá en negociación en la Bolsa de Valores un mínimo del 20% de las acciones. Esa norma no señala monto máximo, por lo que el Fonafe podría poner en rueda de valores hasta el 100% de las acciones.
Querebalú Román también recordó que el ministro Sánchez Gamarra participó en diversos comités de privatización (Cepri y Copri) de puertos y empresas eléctricas peruanas durante el gobierno de Alberto Fujimori, por lo que su pasado privatista hace temer que pueda ocurrir cualquier cosa con Petro-Perú. Resaltó que fueron los comités de privatización los que transfirieron los activos de Petro-Perú a precios de ganga.
De otro lado, el dirigente sindical también expresó su preocupación por el anunció del ministro de revisar los contratos de asociación que tiene firmado Petro-Perú con las empresas Petrobras, Ecopetrol, GNC, entre otras, para la exploración y explotación de petróleo en el país. Esta revisión no solo daría una señal de inestabilidad jurídica para los inversionistas extranjeros, sino que pondría en riesgo las operaciones de la empresa petrolera estatal.
También advirtió que con todas estas declaraciones el ministro Sánchez Gamarra está mostrando su naturaleza privatista y, además, que responde a intereses y consignas de diversos grupos de poder económico y empresas transnacionales.