A raíz de la presente crisis financiera nuestro presidente AGP ha dado una vez más muestras de sus “olímpicas” perspectivas. Primero asegurando que los vaivenes de este “Tsunami” como lo ha denominado el ex máximo representante de la FED y destacado economista norteamericano, Alan Greenspan, no arribaran a nuestras costas y segundo planteándose un crecimiento del orden del 9%, cuando lo que debería hacer es asegurar la calma entre la población ya sacudida por el incremento de la inflación desde los primeros meses de este año.
No solo eso el nuevo presidente del consejo de ministros pierde su tiempo en airear discusiones ministeriales que deberían quedar en los corrillos del poder y declaraciones desatinadas ante los medios de prensa como el anuncio de la salida de dos ministros a pocas horas de conformar el nuevo gabinete, con ello disipa prontamente los buenos augurios en torno a su mandato y crea una sensación de incertidumbre en torno suyo por parte de los actores políticos y económicos de nuestra sociedad.
No iniciamos con buen pie. Para variar el gobierno peca de autosuficiencia amparado por las expectativas de los organismos internacionales acerca de la dinámica de las economías latinoamericanas como Panamá, Perú, Uruguay y Bolivia sin establecer parámetros de emergencia ante la gravedad de la crisis. Para muestra basta un botón el precio de un mineral tan importante como el cobre ha sufrido una caída de casi el 50% desde sus precios pre-crisis hasta la actualidad. Se nos dirá que el Perú cuenta con niveles de reservas suficientes de reservas para hacer frente al temporal. Pero el MEF que hará; ¿aplicara políticas contra-cíclicas al debido tiempo? o se limitara a reducir el gasto público? El ministro de economía parece preferir esto último, a contracorriente el presidente del consejo de ministros parece preferir lo primero. Y el problema de fondo: ¿Cuándo dejaremos de apoyarnos principalmente en la producción de materias primas? ¿Habrá alguna vez una política de Estado tendiente a proponer la investigación y el desarrollo tecnológico en nuestro país? ¿Existirán algún día los fondos para ello?
Veamos a grosso modo el probable escenario de las consecuencias de esta crisis para AL: el consumo de manufactura de origen asiático (primordialmente China continental) en Europa y Estados Unidos, principales mercados de estos productos es de esperar que se contraiga en los próximos meses y por ende también la necesidad de los productores manufactureros por las materias primas y ello a pesar de sus disminuidos precios. Al reducirse sus ingresos provenientes del comercio exterior, ello conlleva también a la menor disponibilidad de divisas necesarias para adquirir las materias primas para el consumo interno. Basta decir que aun una pequeña reducción porcentual de un punto en un PBI enorme como el de China (nuestro segundo socio comercial) puede adquirir magnitudes de varios grados reflejado en las economías principalmente primario exportadoras del otro lado del Pacifico.
En cuanto a la inversión extranjera, es de esperar que esta luna de miel que en el 2007 nos llevo hasta el record de 100,000 millones dólares en inversión foránea en AL según cifras de la CEPAL, disminuya significativamente ante la necesidad de los capitales externos de retornar a las plazas de sus países de origen relativizando significativamente el actual dinamismo de nuestras economías a la par que reduciendo los niveles de empleo. No es de extrañar que empresas como Sagafalabella empiecen según a declaraciones de su director ejecutivo en el Perú, Cristóbal Irarrázaval a mirar con cautela el ingreso de nuevos capitales a nuestro país. Además de ello acciones como las del gobierno argentino de estatizar el sistema privado de pensiones y retornar al sistema de los fondos comunales (a nuestro parecer esto último aun más grave que lo primero)
Otro factor es el relativo a la reducción de las remesas que los trabajadores en el exterior envían a sus familias que habían alcanzado cifras muy significativas en los últimos años. La reducción del consumo interno que es de esperarse de esta situación sin lugar a dudas incidirá en el total de los esperados (salvo al parecer por el gobierno) inconvenientes.
Ya en el área de lo cotidiano es de esperar también un alza significativa en granos como el arroz, es de ver que ya Ecuador y Brasil anunciaron la restricción en sus exportaciones de este producto y que incluso cadenas norteamericanas como Wall Mart y Costco han limitado la cantidad de este producto que pueden adquirir sus consumidores en cada ocasión. De cualquier modo dada la reducción de los precios internacionales de los commodities, las expectativas indican la pronta reducción de los niveles inflacionarios y el cumplimiento en ese sentido de las metas gubernamentales. Ello aparte de los compromisos adquiridos es importante ya que se señala la existencia de una relación que establece que a mayores niveles de inflación menores niveles de consumo ¿Lo sabrá Yehude? Y algo debe de saber también AGP ya que como dijimos al principio augura niveles de crecimiento del 9% para este año. Cifra dos puntos por encima de lo que nos depara el FMI. Ojala tenga razón el presidente y no el FMI, pero queda la duda ¿Realmente serán ciertas las expectativas del BM y el FMI con respecto a AL. No sería la primera vez que se equivocan y por ultimo si el ciclo de la presente crisis se extiende más allá del 2010 ¿podremos mantener la inercia del crecimiento? ¿Somos realmente Inmunes? ¿Somos una isla soleada en medio de la tempestad global? A todas luces el gobierno aprista se halla ya demasiado desgastado para transitar el camino de las reformas necesarias para dinamizar aún mas nuestro aparato productivo. Su empeño a perdido bríos a raíz de la última crisis ministerial ¿Podrá el ritmo de la economía mantenerse en un contexto de crisis internacional y bajo la probable desarmonía que hace presagiar los desatinos iníciales del gabinete Simons? Lo ignoramos pero la autosuficiencia de la que suelen hacer gala nuestros actuales gobernantes a todas luces no es el mejor concejero.
Iván Budinich castro ivanbudinich@yahoo.com Lima, octubre de 2008