
El gobierno está atrapado. Cómo hace para calmar las iras públicas cuando se le viene un paro de dos días y quien sabe una futura huelga general. Estuve dándome vueltas para vender unos libros en el local del partido nacionalista de San Isidro ? zona donde se vive cualquier tipo de nacionalidad menos la peruana ? y escuche un diálogo pequeño. Nacionalistas hablaban que el Apra ya está conversando con Antauro Humala para librarlo de toda culpa a cambio de que se dirija en persona o no a las huestes suyas acantonadas en la sierra sur de los andes peruanos y retorne a sus cuarteles a los rebeldes.
El concepto que se juega aquí por parte del gobierno es desfogar radicalidades dejándolas libres o por un tiempo o incorporándolas al sistema luego de haber sido fallidos outsiders
Otro que sería librado de la persecución judicial seria Robert Huaynalalla el profesor disidente del SUTEP que es radical de todo lo conocido. Y eso para no caminar hacia un paro magisterial pronto.
No hay de que sorprenderse. El concepto de parar radicalidades se soltó el año pasado como la nominación de Simon ? ex acusado de terrorismo cultural - de Premier. Ahora lo que hay que hacer es soltar a Antauro y Huaynalalla. A menos que existan otros sujetos más radicales a los que nadie aún identifica.
Escribe: Dante Ramos de Rosas
dantesi@hotmail.com