
AMOR COMPAÑERO...
No hay una sola explicación
solo el canto de alguna estación
cuyas letras fueron aprendidas
al despertar, escuchando las mismas melodías
con el brillo de esos ojos apasionados.
Allí no hay plazos
hay la utopía de la mirada
fe en el amor, evasión de obstáculos,
perdón en la oscuridad
y hasta cuando no traiga un poema
ni cartas para el amor.
Solo seguir ese mandato divino
al lado de sus propias melodías,
descubriendo las horas grabadas en piedra
con aquella frase que revela nuestro secreto:
"Aquí yace la luz".
VRHC/ 30JUN09