
Con diversos pretextos, un grupo de congresistas (Aldo Estrada, José Vega Antonio y Martín Pérez) dicen que no apoyarán la moción de censura contra el gabinete Simon. Para este grupo de congresistas no importan las matanzas de Bagua y mucho menos la opinión ciudadana.
Estos congresistas son parte de un grupo que desprestigian permanentemente la función política. Trabajan en función del pacto detrás de cámaras, sin confrontación ideológica y sin sentido de lo que es la representatividad. Mientras ellos tengan lo que quieran (vaya a usted a saber qué será) no importa la marcha del país. Su sentido de la política es el de la cuchipanda debajo de la mesa. Por culpa de congresistas como estos es que el país está como está.
No nos engañemos, no hay oposición. Y mucho menos Congreso. Lo que hay es un edificio que tiene los vestigios de un poder del Estado que antes se hacía respetar y que hoy es un juguete que se maneja al antojo del Poder Ejecutivo.
Albert Einstein definía a la locura como la búsqueda de resultados distintos haciendo lo mismo. Pareciera que la locura se ha instalado en algunos congresistas, en algunos empresarios y en algunos medios de comunicación que creen que Simon sigue siendo la única opción, despreciando la posibilidad de fortalecer nuestras debilitadas instituciones.
En muy poco tiempo los problemas se agravarán en el país. Y será con la complicidad de un grupo de congresistas que con argumentos deleznables se niegan a la censura que es la herramienta constitucional para sancionar la irresponsabilidad política e incapacidad. Por tanto los resultados de la votación de hoy, nos señalará con nombres y apellidos a los que complotan contra la estabilidad del Perú.
Fuente: Mate Pastor