Carta al c. Moisés Mauro Martell Martell
Estimado y recordado compañero, eres polvo en viaje a las estrellas y no lo queremos creer. Hoy, cantamos "Paso a Paso a los Caídos" los apristas en tu nombre y gritamos "Cuando un Aprista Muere, Nunca Muere", porque siempre estarás en nuestra memoria, con tu cámara fotográfica como amiga y compañera, colgada en tu hombro o disparando los flaches que eternizaban un momento de nuestras vidas.
Hoy estás al lado de mi padre, Don Alejandro Huamán Espinoza, amigo y compañero tuyo del 7mo Fermín Ávila de La Victoria, hoy estás al lado del obrero Fermín Ávila, hoy estás al lado de Miguel Pachas Aguirre, de José Román Salazar, de Luis Garrido Malaver, de los hermanos Salvatecci, de Teodolinda Camusso, de Celso Trujillo, del "Cholo" Collazos, de Pompeyo Mendoza. De tantos hombres que construyeron el aprismo victoriano.
Dejas a tu abnegada esposa Teresa Díaz y a tus hijos Moisés y Gloria, militantes desde la edad escolar y ahora profesionales que lloran tu desaparición física. Pero no podrás irte, por que seguirás en nuestros pensamientos y sueños del allende revolucionario. Cuando en tu juventud te encargaron dirigir la huelga estudiantil del Colegio Guadalupe de 1941, donde bebiste de ese espíritu revolucionario aún escolar para continuarlo al mando de una base que tenía que tomar las oficinas de Radio Nacional en Lima para cortar las comunicaciones en la revolución frustrada del 3 de octubre de 1948.
Todo ese espíritu de tu formación aprista, cuyo principio fue acción, es lo que nuestras miradas jóvenes escuchaban extasiados, queriendo aprender como poder ser "del buen salvaje al buen revolucionario", diría Carlos Rangel. De ti, lo aprendimos mi querido Moisés Martell, recibimos las primeras lecciones de un aprismo militar que ya se estaba sustituyendo por otros nuevos espacios. Por ello, cuando postulaste a la Secretaría General en el Sector 7mo Fermín Ávila en 1983, obtuviste el voto total de la juventud en La Victoria. Luego vendría tu momento de Regidor por voluntad popular por dos periodos en el Distrito de La Victoria.
Este 2 de junio del 2009 de tu partida, no será un día triste para nosotros Es un día de reflexión del romanticismo revolucionario auroral, del que siempre te sentiste orgulloso y del que jamás cediste un milímetro. Ese es el mejor homenaje que debemos de rendirte, el que siempre hayas sido el joven y eterno revolucionario en el discurso y la acción.
Gloria y Moisés, recibe el saludo de todos los apristas de izquierda y antimperialistas. Ustedes más que nadie, saben de la clase auténtica que fue su padre. MOISES MARTELL MARTELL, ha muerto. El 7mo Fermín Ávila está de duelo.
¡Cuando un Aprista Muere!
¡NUNCA MUERE!
Víctor Raúl Huamán Cárdenas
aula_magna@yahoo.com