Tengo dos amigos que se casaron con mujeres naturales de Ancash. La mujer de Ancash siempre ha sido empoderada de si misma. Muy dueña de su vida y decisiones. Ambos terminaron divorciándose. En un caso porque la mujer puso a vivir en su casa a su madre que a la vejez casi se divorcio de su pareja. Jamás consulto al esposo este punto.
Uno de mis amigos llamado Paco Cabrejos explica los dislates con su mujer aparte de los propios porque la mujer de esta zona del país es descendiente directa en su antropología cultural de aquel diseño escultórico de la cultura Chavín como es el Palacio Chavín de Huantar. Allí en una esquina reside la vagina dentada hecha en piedra. Esta es una advertencia preinca acerca de los peligros reales de la mujer si el hombre es capaz de dejarse poseer y embriagarse en su razón y actos por el poder de la vagina y el placer que esta prodiga a los hombres. Así la mujer alcanzaba un poder inmenso, señalaban
Con el caso de la ancashina folclorista Alicia Delgado se alcanza una cima. La mujer de esta zona es capaz de anchas promiscuidades y lascivias. Cambia de pareja, elige esa pareja no importando el sexo, etc. Abencia Meza era una más de sus conquistas, esta había apostado por ella poniendo su plata al regreso de USA de esta ya que Alicia quería volver a ser la reina del folk peruano. Y lo fue logrando. A medida que eso se daba la tal Meza era una rémora. Abencia Meza es una achoradita de barriada y esto no es discriminante, ya que el promedio de conducta de esos polos geográficos son de ese modo. No tenía el mundo ni la cultura de la Delgado. Se pegaban y se amistaban de inmediato con su par de cuyes y esto que en Lima sorprende no tiene nada de raro en la sierra. Es amor serrano o neurosis en el caos. Lo único que saca al cerril andino de su ensimismamiento es el chariaje, el trago, las hembras y las fiestas.
El crimen de Alicia Delgado no debería pasar de un episodio en las sombras de la caotizada vida de un artista o de una persona justa en desajustes cuyos días debían haber acabado así por no ser capaz de desprenderse de una vida librada al abandono. Y sadomasoquismo versión última que el sicoanálisis lacaniano hubiera zanjado de seguro
Tilsa Tsuchiya la pintora de los 60´s en Lima escogía ella al marido. El pintor José Tola pago pato varias días por eso. El escritor iqueño Felipe Buendía igualmente en las boites de la plaza San Martin. "Tu eres mío, porque eres bello. Ven conmigo"". Sin tragos ni opio Tilsa vestía su alcoba con jóvenes intelectuales. De doNde era Tilsa? De una zona de influencia Chavín. Puerto Supe
Por Dante Ramos de Rosas
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