
Como se sabe el gobierno ha anunciado la inversión de 320 millones de soles en colegios emblemáticos. Si bien es cierto la cifra se ha reducido de los 500 millones de soles iniciales anunciada por el gobierno, la misma no deja de ser importante.
Al ser la educación un sector clave en el desarrollo de los pueblos vale la pena preguntarnos por las prioridades del gobierno.
En primer lugar, si la inversión va a estar orientada a infraestructura, es probable que hablemos de plata desperdiciada en mil y uno faenones. La crítica, en este caso, obedece a los antecedentes de este tipo de gasto en el propio Ministerio de Educación. Como se recordará una inversión inicial en infraestructura educativa fue motivo de escándalo pues las entidades ganadoras fueron boutiques, casas de cambio y hasta peluquerías. Sobre este caso aún no se ha pronunciado la Contraloría.
El problema de nuestro país en materia de educación y salud no es la infraestructura. Colegios y hospitales o postas médicas hay a lo largo y ancho del país. El problema radica, en el caso del sector educativo, en la inversión en capacitación permanente de los profesores, en inversión en contenidos educativos, en mejora de horarios, en inversión en tecnología educativa. En el caso de lo último, la compra de computadoras no sirve de mucho si es que no viene acompañada de un paquete de capacitación. No es suficiente estar a la moda en materia tecnológica sino estar al tanto de los contenidos educativos, y de eso el Ministerio de Educación, pareciera no haberse dado cuenta.
El Ministerio de Educación, a cargo de José Antonio Chang, ha demostrado que no está a la altura de las exigencias de la Sociedad del Conocimiento. Ha caído en manos de los comerciantes de la educación, aquellos que han dejado de lado el Proyecto Educativo Nacional para dar rienda suelta a sus adquisiciones de computadoras sobrevaloradas. Un símbolo del deterioro educativo es que sin pensar en el buen manejo organizativo vendieron el terreno del Ministerio de Educación y ahora este sector ni siquiera tiene un lugar donde despachar. Son temas que un próximo gobierno tendrá que investigar.
El sector Educación es otro de los protagonistas del deterioro institucional al cual nos ha conducido Alan García.
Fuente: Mate Pastor