
Una demanda central resonó en la reunión convocada el miércoles por el Consejo Consultivo de los Pueblos Indígenas de la Comunidad Andina: que el presidente Alan García promulgue el proyecto de ley aprobado por el Congreso de la República que dispone consulta previa a los pueblos amazónicos respecto a toda decisión que los afecte.El pedido fue expuesto de modo unánime por dirigentes de organizaciones de pueblos amazónicos y del campesinado. Hay que saludar el hecho de que los oradores subrayaran el dolor por la muerte tanto de los policías como de los nativos, e instaron a que se cumpla la promulgación a fin de abrir una nueva etapa en el trato con las comunidades de la Amazonía.Los dirigentes amazónicos señalaron con vigor que no desean más violencia y muerte en la selva. Por eso mismo exigen que se abra ya la era de respeto a sus derechos.Las víctimas mortales de Bagua fueron 23 policías y 10 civiles, aparte del mayor desaparecido. La responsabilidad de todas las muertes recae en las más altas autoridades del Poder Ejecutivo.Mercedes Cabanillas, entonces ministra del Interior, aseguró que ella no había ordenado el operativo provocador. Sugirió que la Policía había actuado por su cuenta y riesgo. Mentira inaceptable.La revista Ideele, órgano del Instituto de Defensa Legal, formula en su edición flamante esta interrogación: “¿cuál fue el contenido de las órdenes impartidas por el Consejo de Ministros al mando policial encargado del operativo, qué carácter tuvieron, cuán específicas fueron?”.Buena pregunta, en espera de respuesta.Recuérdese que el Consejo de Ministros fue presidido en esa ocasión por Alan García, el cual se distingue por sus decisiones represivas. La masacre de El Frontón o la orden –inviable y no acatada– de bombardear las pozas de maceración de la coca, son prueba concluyente de su desmesura.A García, autor de “El síndrome del perro del hortelano” (proclama para el despojo de los pueblos amazónicos, invitación a los depredadores nacionales y extranjeros para saquear la Amazonía) le habrá dolido el proyecto aprobado en el Congreso. Por eso los amazónicos deben mantenerse alertas, para que se refrende, sin observaciones, el acuerdo del Congreso. Debo dejar constancia del noble gesto de nuestros hermanos amazónicos, que otorgaron distinciones a congresistas y periodistas solidarios con sus reivindicaciones. Francisco Miró Quesada, director de El Comercio; Carlos Castro, subdirector de La República, y quien esto escribe, así como nuestros periodistas José Luis Ayala y Marcelo Puelles, contaron entre los galardonados. Cuando me invitaron a hablar recordé que en mi primera columna como director definí a LA PRIMERA como un diario agrarista, regionalista y amazónico. “Consta en actas”, dije. Fuente: La Primera