
Como suele suceder en estos acontecimientos, siempre aparecen personajes de renombre, pero indudablemente el hecho de que se hiciera presente la Reina de España, fue como un respaldo significativo a la tarea que iba a encarar Rafael Nadal.
Y vaya si cumplió con sus objetivos; desde el primer minuto se vio claro que iba a ser él quien tomara la iniciativa, y pese a ser el único parcial equilibrado, cada vez que el sueco tuvo oportunidades y no fueron muchas, el joven de 24 años oriundo de Manacor, Mallorca, tuvo las respuestas adecuadas.
Con la acostumbrada movilidad que asombra, con un muy buen primer saque, con mucha inteligencia, y potentes envíos de derecha, lo sometió a su rival sin piedad, al punto tal que podemos afirmar que en ningún momento hubo dudas sobre quién se llevaría el trofeo...
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