
Sacar de la carencia a 17% de los 120 millones de pobres que viven en el Viejo Continente es el reto de la Unión Europea.
No parece, pero existe. Al lado de los bellos y antiguos monumentos, los grandes bulevares, comodidades que pueden parecer excéntricas y lujos del primer mundo, en Europa 16% de la población no consigue cubrir sus primeras necesidades.
Es un tipo de pobreza diferente al que se puede ver en la mayor parte del mundo subdesarrollado. Se trata de personas jubiladas que viven aisladas, mujeres que viven sin sus maridos y con uno o varios hijos, profesionales sin empleo y muchas parejas que deben sostener a sus hijos con un salario completo conformado por el medio tiempo de ambos.
En otras palabras, los bajos salarios junto con el desempleo son las dos principales causas de la pobreza en Europa.
Se considera como “en riesgo de pobreza” a una persona que percibe menos del 60% del salario promedio en cada país europeo. Estos suman 80 millones. Además, la miseria material y el hecho de vivir en hogares carentes de empleos reúnen otras 40 millones de personas...Leer más en rfi